viernes, 14 de diciembre de 2012

Estructura Social Contemporánea II – Resúmenes Parte 41


En la asignatura de Estructura Social Contemporánea II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria.  Y como libro de referencia: Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global, (Harold R. Kerbo - McGraw Hill) bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo7) El proceso de legitimación – Eva Gloria Del Riego Eguiluz // Tema 2 (Capítulo 8) T. El sistema de estratificación mundial: dominio y competencia entre naciones del centro - Miguel De Diego Pérez // Tema 3 (Capítulo 9) Estratificacion social en los Estados Unidos – Irene Ibáñez Sánchez // Tema 4 (Capítulo 10) Estratificación social en Japón – José Bargallo Rofes // Tema 5 (Capítulo 11) Estratificación social en Alemania – María Inés Quiles Blanco // Tema 6 (Capítulo 12) Estratificación mundial y globalización: los pobres de la Tierra – Tomás Javier Prieto González

Tradiciones Asiáticas y formas de Organización Social: Algunos aspectos comunes

Entre los distintos valores culturales asiáticos, formas de organización social y otras tradiciones históricas, podemos identificar algunas características de las sociedades asiáticas que, combinadas, nos ayudan a comprender por qué unas han logrado un desarrollo económico considerable con la intervención exterior del moderno sistema mundial, que, sin embrago, ha perjudicado a otras.

Civilizaciones antinguas

Las personas que viven en países con antiguas civilizaciones tienden a tener una identidad y un orgullo mucho más fuerte con respecto a su nación y a reconocer sus intereses comunes nacionales.

A diferencia de Latinoamérica y África, en la mayor parte de Asia encontramos países que fueron en su día partes de civilizaciones antiguas. Desde luego, ninguna fue tan importante como la civilización china o la india, pero la mayoría de las naciones asiáticas actuales tienen profundas raíces en civilizaciones antiguas a las que pertenecieron hace no cientos, sino miles de años. La mayoría de las naciones asiáticas actuales suelen tener, por tanto, más <> por lo que respecta a sus fronteras societales naturales.

Hoy día hay naciones de Asia que no confirman esta regla general, pero en la mayoría de los casos, son precisamente las naciones asiáticas con más inestabilidad y menor desarrollo económico. Por ejemplo, Indonesia ha tenido los niveles de violencia política más elevados desde finales de los noventa. Laos, es actualmente uno de los países más pobres del sudoeste de Asia. Desde su independencia, Birmania ha sido un territorio disputado por esos diferentes grupos que reclaman, a su vez, su propia independencia.

Tradiciones de autoridad y responsabilidad de las elites

Además de un profundo sentimiento de identidad nacional entre la población, las civilizaciones antiguas de Asia tienden a conservar las viejas tradiciones de autoridad y responsabilidad de las elites. Dada la tradición de derechos y obligaciones, cuando se enfrentan al dilema de agradar a las multinacionales extranjeras o impulsar cierta protección y beneficios para la nación y el pueblo llano, las elites de los países con estas antiguas tradiciones de obligaciones tenderán a atemperar sus propias y más específicos intereses para proteger a la nación y el pueblo.

Los trabajo históricos de Moore sugieren que las tres obligaciones más importantes que debe asumir la elite son:

  • La protección frente a las fuerzas exteriores.
  • La paz y el orden internos.
  • La seguridad material.

Un Estado fuerte

Uno de los mejores ejemplos del desarrollo tardío es alemania. Los numerosos terriitorios alemanes no llegaron a unirse en una única nación hasta finales del siglo XIX bajo el liderazgo de Bismarck. A la zaga de la mayor parte de la Europa de aquel tiempo, el Estado alemán intervino en la economía por medio de la planificación créditos públicos, incentivos económicos a las empresas y propiedad pública de las corporaciones con el fin de impulsar rápidamente a Alemania, que finalmente alcanzó la posición de la principal económía de Europa.

Lo que implica un Estado fuerte es un gobierno con suficiente organización y poder racional para alcanzar las metas de su desarrollo. Tiene que ser un Estado con la capacidad de proporcionar una dirección económica coherente, una organización racional para alcanzar con eficacia sus metas y el poder de respaldar sus políticas económicas de larga proyección. Todo esto es necesario porque el Estado debe ser capaz de resistir las demandas externas de las corporaciones extranjeras que intentan actuar en su beneficio a corto plazo, superar la resistencia interna de grupos fuertes que intentan proteger los intereses particulares a corto plazo, reducir la corrupción y controlar dentro de la nación la lucha interna sobre quién se beneficiará de los proyectos de desarrollo. Lo que este Estado fuerte significa primordialmente es el liderazgo y la burocracia, una burocracia relativamente honesta, eficiente y con el poder de respaldar las decisiones políticas.

La gente reconoce sus intereses comunes como nación y está más dispuesta a hacer algunos sacrificios por el bien de estos intereses comunes. Las elites de estos países tienden también más a restringir sus intereses particulares y a usar su poder para proteger los intereses a largo plazo de su nación y pueblo. Es importante subrayar lo que no es un componente clave o necesario de un Estado fuerte. Un Estado fuerte no debe equipararse con una dictadura militar, que, de hecho, es por lo general su opuesto. Las dictiaduras miliitares de los países del Tercer Mundo suelen desarrollarse debido a que el Estado es incapaz de proporcionar apoyo básico a la sanidad, el bienestar y las infraestructuras necesarias para la nación. Precisamente una dictadura militar opresiva surge como resultado de la inestabilidad política, como ocurre hoy en Birmania. Un Estado fuerte puede ser de derachas, de izquierdas, represivo o relativamente democrático, Y lo que es más importante aún: un Estado fuerte es un Estado capaz de realizar y llevar a cabo políticas que protegen los intereses nacionales, asegurando así un desarrollo económico a largo plazo.