lunes, 17 de diciembre de 2012

Estructura Social Contemporánea II – Resúmenes Parte 44 última


En la asignatura de Estructura Social Contemporánea II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria.  Y como libro de referencia: Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global, (Harold R. Kerbo - McGraw Hill) bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo7) El proceso de legitimación – Eva Gloria Del Riego Eguiluz // Tema 2 (Capítulo 8) T. El sistema de estratificación mundial: dominio y competencia entre naciones del centro - Miguel De Diego Pérez // Tema 3 (Capítulo 9) Estratificacion social en los Estados Unidos – Irene Ibáñez Sánchez // Tema 4 (Capítulo 10) Estratificación social en Japón – José Bargallo Rofes // Tema 5 (Capítulo 11) Estratificación social en Alemania – María Inés Quiles Blanco // Tema 6 (Capítulo 12) Estratificación mundial y globalización: los pobres de la Tierra – Tomás Javier Prieto González

Reacciones de las naciones ricas ante la diversidad

Desde los primeros 90´s, los europeos han tenido que abandonar toda pretensión de mayor tolerancia y aceptación hacia otros grupos raciales étnicos.

El caso de Alemania

Tiene actualmente el mismo porcentaje de población nacida fuera de sus fronteras que Estados Unidos y casi el doble del solicitantes de asilo. Teniendo en cuenta el pasado racista y nazi de Alemania, era de esperar que se produjese graves conflictos y ataques contra la población no nacida en Alemania, pero la reacción ha sido en realidad más acomodaticia de lo que cabía esperar.

El número de organizaciones racistas y ataques violentos contra inmigrantes no ha dejado de decrecer. Parece que a comienzos del siglo XXI Alemania tiene que preocuparse menos que otros países europeos por los grupos de derechas antiextranjeros.

El legado nazi y el exterminio de 6 millones de personas, la mayoría judíos, no se olvidará durante muchas generaciones, si es que se llega a olvidar alguna vez. Es difícil de defender que hay algo en la mente de los alemanes que explica el racismo de un país. Podría ser que, debido a su pasado, los alemanes tuvieran mayor cautela a la hora de admitir su racismo. No sólo expresasn ser menos racistas, sino también menos propensos a votar a candidatos que pueden decirse que defienden ideas racistas.

Alemania ha sido desde un punto de vista histórico una sociedad bastante homogénea en términos de raza y etnia. En el transcurso de la historia alemana ha habido pocos <> tal y como los definen los alemanes de vieja estirpe que han vivido siempre en el país. Alemania carece de una historia de colonianismo que trajera a muchas personas del mundo a vivir en el país. Un gran sentido de la homogeneidad interna del grupo genera una conciencia más acusada de identidad frente al resto de los grupos de la sociedad. Alemania es un país relativamente joven que se unificó por primera vez a finales del siglo XIX, y que actualmente tiene menos simbolos de identidad nacional que la mayoría de los demás países. Los alemanes carecen de una fiesta similar al 14 de julio de los franceses o al 4 de julio de los estadounidenses, y apenas tienen eventos importantes que invoquen la identidad nacional aparte de los dedicados a sus atenpasados.

A diferencia de los EEUU, por ejemplo, el nacionalismo y la identidad nacional alemanes se basan en supuestas características relacionadas con la sangre, la estirpe y el lenguaje. En cambio, hay cerca de dos millones y medio de personas de origen turco, de las que muchas viven en Alemania desde hace dos o tres generaciones y, sin embargo, a muy pocas se les ha concedido la ciudadanía alemana.

Muchas naciones industriales avanzadas europeas se están percatando de que, por necesidad, deben elevar su tasa de natalidad o aceptar muchos más extranjeros en su país, y lo más probable es que ambas medidas sean necesarias. Actualmente, todos los niños que nacen en Alemania obtienen la ciudadanía, así como los trabajadores y sus parientes que han vivido en Alemania durante al menos 8 años.

Se producirán ataques racistas y surgirán más partidos de derechas contrarios a la inmigración que obtengan votos. Pero debido al aumento de la pobreza y la desigualdad en el mundo y a la creciente necesidad de las naciones europeas de aceptar a extranjeros para mantener el funcionamiento de su sistema económico, la diversidad de razas y grupos étnicos, cambiará la faz de las viejas naciones europeas. El siguiente paso será el surgimiento de movimientos por los derechos civiles que combatirán las típicas barreras contra la igualdad y la oportunidad a las que las minorías Estadounidenses se enfrentaron hace décadas con sus movimientos sociales.

El caso de Japón

La segunda economía del mundo nos ofrece un caso cuya historia también difiere de las de EEUU, pero se asemeja en muchos aspectos a la de Alemania. Japón ha sido y sigue siendo, una sociedad bastante homogénea. Como Alemania, Japón ha tenido a considerar el origen racial y étnico como sinónimo de ciudadanía, pero ha sido muy difícil, si no imposible, que estas personas de origen chino o coreano obtuvieran la ciudadanía japonesa.

Había muchos miembros de la elite de los samuráis que se oponían rotundamente a permitir la entrada y residencia a extranjeros en la nación. Estos sentimientos han sido virtualmente eliminados en el Japón moderno, pero aún persiste entre los japoneses el sentimiento común de que Japón es un lugar para las personas de <>.

Japón es una isla y es capaz de vigilar sus costas con más facilidad: todos los no japoneses que quieran permanecer en el país deben llevar una cartilla de registro de extranjeros, además del visado usual de turista, y la policía japonesa registra en las calles a las gentes sospechosas de ser extranjeros ilegales.

Sin embargo, lo más importante es que Japón no sólo mantiene a los extranjeros ilegales fuera, sino que en mucha mayor medida que cualquier otra nación industrial ha mantenido sólo a unos pocos extranjeros. A menudo se supone que una sociedad homogénea genera un pueblo unificado sin conflictos internos significativos. Sin embargo, es fácil mostrar que la <> o la homogeneidad no necesariamente producen ausencia de conflicto interno. En la historia de Japón abundan los conflictos que se explican en parte por la gran lealtad <> que se les ha exigido históricamente a los japoneses. Esta fuerte lealtad genera un grave conflicto con los grupos de fuera. El conflicto entre el endogrupo y el exogrupo ocurre en sentidos diferentes: conflictos entre familias, entre clases, entre corporaciones e incluso entre las divisiones de las corporaciones, y, por último, entre el endogrupo de los japoneses y el exogrupo de los no japoneses. Los japoneses tiene un sentimiento particularmente fuerte de su endogrupo cuando interactúan con extranjeros.

En una era de globalización e interacción creciente entre culturas y razas del mundo, la cultura y la estructura social japonesas ponen en desventaja a la nación nipona en muchos aspectos. Las corporaciones japonesas establecidas en todo el mundo se caracterizan por su escasa promoción de los empleados extranjeros hacia posiciones directivas más altas, a diferencia de las corporaciones norteamericanas y europeas en otros países.

La globalización creciente agregará personas de diferentes culturas y razas a un ritmo creciente a medida que nos adentremos en el SXXI. Surgirán más partidos políticos contrarios a la inmigración, en especial en Europa. Cuando la pregunta de <<¿quién obtiene qué y por qué?>> se convierta por doquier en una cuestión relacionada con la raza, la etnia y la ciudadanía, el mundo recurrirá a las enseñanzas negativas y positivas de la historia de los EEUU para responderla. Japón tendrá dificultades cuando el avance de la globalización obligue a sus habitantes a estar más y más en contacto con personas de otras razas y culturas, dentro y fuera de Japón.