martes, 18 de diciembre de 2012

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 1


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, yo y Víctor Riesgo Gómez realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad - Tomás Javier Prieto González // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada – Tomás Javier Prieto González// Tema 4 De la desviación y de la diversidad – Tomás Javier Prieto González// Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología – Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad – Tomás Javier Prieto González // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española – Tomás Javier Prieto González // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias – Tomás Javier Prieto González

Planteamiento de la sociología de la diversidad

Los estudios sobre diversidad juegan un rol subordinado en el conjunto de las ciencias físicas. Lo realmente significativo del papel que juega la diversidad en el mundo es que ocurre a diferentes niveles de integración. Para Mayr, en las especies de reproducción sexual no hay dos individuos iguales, no solo por el hecho de que difieran genéticamente, sino también porque difieren en edad, sexo y en los programas de memoria que acumulan diferentes tipos de información. Pero lo más relevante y significativo del estudio de la diversidad es la contribución que ha realizado en el desarrollo de nuevas conceptualizaciones humanas.

La diversidad ha sido y es la protagonista más destacada de la historia. De la historia natural y de la historia social. Se puede hablar de diversidad natural y diversidad social o, con otras palabras, biodiversidad o sociodiversidad. Una y otra diversidad se suelen presentar de forma bipolar, como dos polos separados, distanciados e incluso aislados y excluyentes. Por otro lado, a la diversidad natural, además de estar cubierta por la naturaleza, se la asocia unilateralmente con la biología. De manera que la diversidad natural o biodiversidad se nos exhibe como diversidad de las plantas, diversidad de los animales o en su conjunto, diversidad biológica. La diversidad social queda exclusivamente absorbida o embutida por la sociedad y desprendida de  biología. De modo que la diversidad social o sociodiversidad se nos muestra como una colección que cataloga todo tipo de diversidades en sociedad: diversidad cultural, diversidad sexual o diversidad de la discapacidad. La diversidad que ofrece la realidad social se sitúa en la antípodas de la unicidad. Cuando las normas que condicionan la actividad humana no reconocen los derechos de los actores sociales que establecen criterios individuales y pautas sociales diferenciadas, se generan conflictos. La diversidad del conflicto, como una proyección más de la sociodiversidad, requiere para su estudio y análisis hacer uso de la taxonomía. La diferencia no se reduce a la unidad.

En el área de la salud es donde se dan las desigualdades económicas y sociales más agudas en el mundo. Ante a desigualdad existente no solo es legítimo sino también de obligado cumplimiento reflexionar y preguntarse si las empresas farmacéuticas establecen patentes sobre los procesos de elaboración industrial de los principios activos de las plantas y, en sentido amplio, de la biodiversidad. Las plantas integran la naturaleza y la diversidad natural de la plantas no finaliza su recorrido en la biodiversidad pues esas empresas explotan la botánica de la naturaleza.

Cuando hablamos de la especie humana, la diversidad también ha sido uno de sus rasgos más significativos. Integrados en sociedades de diversa configuración en cuanto a número, emplazamiento, recursos disponibles y organización social, los humanos también han participado y participan de la biodiversidad de las especies. La diversidad natural, en su interacción continua, va más allá de los límites que la encierra en la naturaleza.

El juego interactivo humano e más complejo. El origen de la diversidad de las especies y su posterior evolución (Darwin) requieren que los distintos organismos, para su reproducción y progreso, dispongan de un factor determinante: la adaptación. Adaptación al medio para garantizar la continuidad en el tiempo de los más aptos. Los organismos que mejor se adaptan al entorno o medio ambiental sobreviven más, se reproducen más, posibilitan la herencia genética con mayor éxito y facilitan las condiciones para perpetuarse.

El concepto de adaptación darwiniana jugó en su momento un papel relevante e imprescindible para comprender la teoría de la evolución, la evolución de las especies propuesta por Darwin queda desvinculada del creacionismo o, como ahora se presenta, del diseño inteligente.

Cuando nos referimos a la singularidad de la especie humana, a la evolución y a la adaptación, se le suma, pues, su poder de construcción, o lo que viene a ser lo mismo, su poder de constituir. La conciencia, tener la capacidad muy especial y de gran valor añadido en su singladura terrenal: la capacidad de modificar creando o de crear modificando. Los humanos son capaces de generar cultura y también de provocar su extinción.

El poder de su capacidad cultural es de tal magnitud que incluso Darwin opinaba que las diferencias entre pueblos “salvajes” y pueblos “civilizados” se debía más que a nada a transformaciones culturales. La selección natural, tan apreciada por él, quedaba en un segundo plano en relación a los cambios que, activados por el hacer humano y con el paso del tiempo, se producían en las sociedades/culturas. Cultura y organización social lideraban pues, el proceso constitutivo de modificación/creación de los humanos. Hay que destacar que la inferencia viene dada por el hecho de que los humanos en sociedad, esto es, la diversidad social humana, no inicia su recorrido en la sociodiversidad. En el humano su evolución parte de las estructuras biológicas que lo sustentan.

La diversidad forma parte de la naturaleza y de la sociedad. Las transformaciones de los humanos, aun partiendo de su sustentación natural biológica, se producen, manifiestan e interpretan en cultura/s. La sociodiversidad empresarial de la biotecnología no agota sus recursos explotando únicamente la biodiversidad de las plantas y de la naturaleza. La explotación tiene una dimensión superior a lo biodiverso también explota lo sociodiverso: la sociodiversidad humana explota a otra manifestación de sociodiversidad humana; unas sociedades explotan a otras sociedades.

La diversidad, pues, siempre ha existido, no es una innovación, lo que sí es novedoso es el modo de interpretarla y la forma en que nos aproximamos a ella al estudiarla y tratarla. Al explorar la sociodiversidad se observa cómo la diversidad, que también es parte de la naturaleza de los actores sociales, cobra significación en la cultura. Las conductas de los sujeto se manifiestan en sociedad siguiendo o transgrediendo pautas del “manual de instrucciones” del escenario cultural en que se insertan.

La base natural de la diversidad habita en la conciencia, en la experiencia consciente del sujeto social. Hay conciencia reducida o momentáneamente extinta que es consecuencia de la reducción de la diversidad de los repertorios neuronales, como sucede en el sueño profundo o en los taques de epilepsia. No obstante, es la experiencia de los actores sociales, la conciencia de su acción u omisión social, de su conformación a las reglas de cultura o de transgresión a las mismas, la que da sentido y significación a sus conductas, Porque la cualidad específica de la experiencia subjetiva requiere necesariamente de un cuerpo y un cerebro para experimentar. Difícilmente el sujeto puede experimentar esas sensaciones; u otras, como las de saciedad, tristeza y alegría, salvo en sociedad. Somos sujetos sociales. Cuando el cerebro se desvanece y muere se produce la muerte natural del sujeto.. Cuando el cerebro vive, son las neuronas y la conciencia las que proporcionan la vida; la vida social en su experiencia subjetiva y en sus diversos qualia.