jueves, 20 de diciembre de 2012

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 3


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, yo y Víctor Riesgo Gómez realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad - Tomás Javier Prieto González // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada – Tomás Javier Prieto González// Tema 4 De la desviación y de la diversidad – Tomás Javier Prieto González// Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología – Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad – Tomás Javier Prieto González // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española – Tomás Javier Prieto González // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias – Tomás Javier Prieto González

Se acepta la cimentación biológica de la especie humana y específicamente de la neurociencia que estudia el cerebro y la conciencia. Y se acepta, según Wells, la disposición, en la especie humana, de un cerebro altamente adaptante/adaptativo facilita la incorporación de nuevas pautas y de cambios conductuales, que a su vez alimentan la posibilidad del desarrollo de culturas más complejas.

Se acepta también que la autoconciencia es el rasgo más sobresaliente que separa la especie humana de otros primates. Pero el nivel de autoconciencia humana está por encima de la autoconciencia de los bonobos. Propuesta que De Waal desestimaría porque la diferencia en niveles de autoconciecia de humanos y bonobos no se refleja con la nitidez que merece. En los bonobos se observa el dominio de las hembras sobre los machos y como estos son cooperativos con aquellas.

Se acepta que los actos de significado se generan por, pertenecen a y se interpretan en la concreción del contexto que diversifica nuestras conductas. Conductas tan intensas y transformadoras que pueden ser leídas o decodificadas, analizadas o interpretadas como pautas, actos y fenómenos, como “datos experimentales de la existencialidad histórica, social y psíquica”.

Se acepta que la conciencia, al alcanzar un determinado nivel, difícil de concretar, en un momento de la evolución natural, también de difícil precisión, diera nacimiento a la cultura de la especie humana. La evolución cultural progresa mucho más rápidamente que la evolución natural; que esa misma cultura humana en su evolución alumbra la diversidad de culturas. Se defiende que los símbolos y la creatividad, entre otros grandes desarrollos culturales humanos, pero también la ovulación oculta, “nos hacen llegar más lejos que los chimpancés”. El animal humano, por medio de su mente, posibilita que sus adaptaciones constitutivas se realicen en forma de cambios de comportamiento.

Y por encima de cualquier otra consideración se defiende el lenguaje estructurado, como acto de habla diferenciado, de comunicación diferente a cualquier código o señal de llamada, aviso, gesto o advertencia de cualquier otra especie del reino animal; porque en principio fue el verbo, en su sentido más evolutivo. El origen del protolenguaje está en la exclamación fónica que se complejiza con la palabra articulada, la frase construida, el subjuntivo y la oración subordinada. El lenguaje estructurado equivale a la complejidad gramatical y la diversidad de lenguas, culturalmente diferenciadas, La necesidad de comunicar y sobre todo la necesidad de producción oral de sintaxis de la especie humana. La demanda que la sociedad requiere para que ese mismo parloteo infantil vaya transformándose, desarrollando su complejidad sintáctica y enriqueciéndose expresivamente. Los actos de habla generados por el animal humano en sociedad, por su/s significados/s definitorio/s y rasgo/s diferenciadores definitivos, permite al homínido evolucionar, devenir homo sapiens y realizarse como animal social de leguaje, como animal cultural con lenguajes diferenciados.

El significado del sujeto-actor social se contextualiza, por medio de la producción de códigos, símbolos, pautas, normas y valores. El hombre en suma, es “un animal singular”. Evolución y desarrollo cultural humano que es necesario destacar porque ni las identidades ni las conductas desviadas humanas se dan en la naturaleza. Son productos sociales no acabados del género humano. Al igual que la sociodiversidad, aunque la incluya, no es solapable de ningún modo con la biodiversidad.

La sociodiversidad es el resultado espaciotemporal (inacabado) de la diversidad del sujeto en condiciones sociales (inacabadas) y contextualmente diferenciadas, La sociodiversidad es el producto de las diferencias, Cuando la diversidad y las condiciones sociales se singularizan y se contextualizan para su estudio, nos encontramos ante un conocimiento desprendido de una realidad epistémica de abstracción universal que queda reducida a la concreción particularizada. La desviación y sus implicaciones teóricas sociológicas ha sido cuestionada desde la perspectiva sociocultural antropológica y asimismo ha sido relativizada conceptualmente su pretensión de dominio totalizador.

Desde el momento que la experiencia etnográfica se expande por el mundo, la conducta desviada sociológica queda subsumida en la conducta diferenciada antropológica. Desde la contemplación de la etnografía estática a una etonografía en movimiento que consiente la constitución de etnoespacios o de zonas de contacto, donde la culturas confluyen en un mismo espacio social y en su sociodiversidad, total o parcialmente asimétrica, facilitan si proximidad y diálogo o incurren en el desencuentro y, en último extremo, la confrontación. La diversidad de la culturas es el producto final de la experiencias individuales y de grupo, de las relaciones asimétricas de poder y, en conjunto, de las condiciones existenciales proporcionadas por la realidad social.

El sustrato, en un principio, patológico, y más tarde, en algunos casos, como en la homosexualidad, despatologizados, de las conductas desviadas en que la sociología de la desviación se sustenta, queda debilitado. Quedar anulado como razón teórica sustentadora de doctrina sociológica. Porque por una parte, la experiencia etnológica se inclina por aceptar e induce a analizar la divergencia humana y, paralelamente, rechazar la estigmatización del sujeto y el estigma del etiquetado teórico en que se ve envuelto por la patología. Por otra, porque la diversidad se desprende de la desviación como referente epistémico.

Miscegenation (mezcla de razas) de finales del XIX y principios del XX; además de generar fobias y germinar miedos, alimenta el concepto de desviación de la población negra y nutre políticamente el concepto de racismo. El estigma de la sexualidad de los negros, de las prostitutas y, en general, de todos los “otros” se incorpora a la epistemología sociológica de la desviación. Las conductas humanas “erotizadas” en lo que Said confiere a los que llama orientalismo: la ensoñación interpretativa, fantasiosa que Occidente hace de Oriente.

El conocimiento de no poder desligarse de las condiciones sociales, tampoco se puede desligar de las condiciones históricas que lo producen. El conocimiento de la sexualidad viene enmarcado histórica y culturalmente. Las fuentes primarias de significado, ha precipitado la ceguera social de las conductas sexuales. Se ha fracasado en la observación de que la sexualidad requiere de aprendizajes graduales, diferenciados contextualmente y necesitados de elaboración; aprendizajes que “permite la coordinación de cuerpos y significados en una amplia variedad de circunstancias”, como consecuencia de que las conductas sexuales “están incrustadas en guiones sociales por lo que las conductas físicas en sí mismas llegan a ser posibles”.

El resurgimiento socioantropológico de la sexualidad es conocedor de su pasado académico devaluado y estigmatizado, del menoscabo de la reputación de los científicos sociales que “peligrosamente” se aproximaban a su investigación y estudio.

La diversidad sexual, desde una perspectiva sociocultural designaba la pluralidad de conductas que antes se designaban peyorativamente, bajo el rótulo “perversión sexual”, en psiquiatría y psicología, o “desviación sexual” en sociología. Pero, la designación psiquiátrica de perversión, aunque haya desaparecido de la terminología médica, no significa que ciertas identidades o conductas continúen siendo diagnosticadas como “trastornos”.

Este proyecto docente sobre sociodiversidad, como innovador, se encuentra en su fase inicial, irá metabolizando ideas y musculando conceptos.

Según Nieto, conocimiento que puede desprenderse de campos no relacionados con la sexualidad. Como puede ser el conocimiento que cuestiona la “estrechez de la lógica humana”, que permite “sacar la sociología del estado de postración” y establecer una teoría que “conduce en el ámbito epistemológico a una posición constructivista”. Las construcciones epistemológicas que generan campos de visión se acompañan de epistemicidios que generan áreas de ocultación. Con dos variantes:

1.    La interna; cuyo campo de percepción ha sido tradicionalmente sociológico. La visibilidad de determinados riesgos, desviaciones, debilidades tiene su reflejo en la identificación de determinadas causas, determinados enemigos y agresores.
2.    La externa: cuya percepción se situaba tradicionalmente en el campo de la antropología. Todos aquellos conocimientos, universos simbólicos que diferían para ser incluidos fueron suprimidos, marginados y desnaturalizados, y con ellos los grupos sociales que los encarnaban.