viernes, 7 de diciembre de 2012

Estructura Social Contemporánea II – Resúmenes Parte 34


En la asignatura de Estructura Social Contemporánea II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria.  Y como libro de referencia: Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global, (Harold R. Kerbo - McGraw Hill) bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo7) El proceso de legitimación – Eva Gloria Del Riego Eguiluz // Tema 2 (Capítulo 8) T. El sistema de estratificación mundial: dominio y competencia entre naciones del centro - Miguel De Diego Pérez // Tema 3 (Capítulo 9) Estratificacion social en los Estados Unidos – Irene Ibáñez Sánchez // Tema 4 (Capítulo 10) Estratificación social en Japón – José Bargallo Rofes // Tema 5 (Capítulo 11) Estratificación social en Alemania – María Inés Quiles Blanco // Tema 6 (Capítulo 12) Estratificación mundial y globalización: los pobres de la Tierra – Tomás Javier Prieto González

La estructura corporativa alemana

Después de la II Guerra Mundial el control accionarial en manos de las familias es menor. Pero en Alemania hay más control familiar de las grandes corporaciones que en EEUU y Japón. Ha aumentado el control accionarial de inversores institucionales como los bancos de inversión, trusts y otros. Sin embargo debido especialmente a las leyes laborales, el control accionarial en una corporación alemana no confiere tanto poder como ocurre en los EEUU.

A diferencia de EEUU y Japón, los grandes bancos alemanes pueden poseer porcentajes elevados de acciones de las corporaciones más importantes, carecen de limitación, además pueden actuar directamente como agentes de bolsa para controlar más acciones. El control accionarial de los inversores institucionales, combinado con la propiedad directa de acciones por parte de los bancos, hace que ellos, como el Deutsche Bank, sean las verdaderas cámaras de poder en la economía alemana actual. Ej. Los directivos del Deutsche Bank, pueden encontrarse entre los miembros de los consejos de administración en más de 150 grandes corporaciones.

Otra marcada diferencia entre la estructura corporativa alemana comparada con la japonesa y la estadounidense es que el gobierno también posee porcentajes elevados de acciones en las grandes corporaciones. Tanto el gobierno federal como el de las regiones (los länder).

La elite burocrática y política

Es en la elite burocrática donde se encuentran más semejanzas entre Japón y Alemania. Desde mediados del S. XIX Alemania experimentó una revolución desde arriba, en la que sectores de las elites presionaban para introducir cambios básicos orientados a alcanzar a las potencias dominantes de Europa. A finales del S. XIX se aceptó en Alemania que el estado tenía que dirigir la economía, en algunos casos debía poseer y controlar las corporaciones. Igual que con la restauración Meiji de finales del S. XIX.

Federico Guillermo I, que reinó desde 1713 hasta 1740, es descrito como el padre de la burocracia alemana. En aquella época la mayoría de las elites burocráticas procedía de la clase alta de los junker, tenían que estar preparadas y capacitadas para conseguir esas posiciones. En ningún otro país de Europa la elite burocrática es tan respetada y tiene tanto estatus como en Alemania. Igual que en Japón, sobrevivió a la II Guerra Mundial mejor que las elites corporativa y política.

La mayor diferencia entre la alemana y la japonesa es la división entre el gobierno federal y el regional. En el nivel federal se desarrolla la mayoría de las políticas centrales, mientras que la dirección real de la economía y la sociedad corresponden al nivel regional (los länder). En el nivel federal hay un solo nombramiento político importante en cada ministerio, como en Japón; el resto son funcionarios civiles de cartera. Hay cerca de 5000 funcionarios superiores a los que se les considera la alta burocracia y de los que sólo 134 se sitúan en el nivel más alto.

Aunque sólo el 15% de alemanes tiene estudios universitarios, resulta increíble para los estadounidenses que cerca del 50% de los licenciados universitarios empiezan y terminan su carrera profesional en puestos públicos, no sin aprobar un difícil examen para ingresar en la carrera administrativa.

Los políticos alemanes se ocupan bastante del gobierno y del establecimiento de las políticas, a diferencia de los japoneses. Constituyen un contrapeso a la elite burocrática y deben cooperar y comprometerse para dirigir el estado alemán en mayor medida que en Japón.

La unidad de la elite

Ningún grupo de elites se aproxima al nivel de unidad, organización y solapamiento de las elites de Japón. Las elites alemanas suelen mantenerse en sus puestos públicos hasta que se jubilan, en vez de cambiarse a puestos en las corporaciones o dedicarse a la política, como en Japón. Hay bastantes antiguos burócratas en el parlamento alemán (el bundestag), pero casi todos son burócratas de nivel bajo.

Las elites corporativas, tampoco dejan la empresa para ocupar altos puestos burocráticos en la administración, como ocurre en EEUU. Los burócratas ascienden de nivel por medio de la promoción, que depende mucho de la antigüedad.

La unidad de la elite de Alemania, procede fundamentalmente de las experiencias comunes de socialización en las universidades alemanas más destacadas. No solo se educa a la elite futura, sino que también se la socializa. Las actividades de los estudiantes y los grupos políticos, junto a una agenda social intensa son importantes.

En Alemania, hay más organización y cooperación, directrices públicas y planificación económica en la alianza entre el estado y las corporaciones que en EEUU. Habermas llama a este sistema “capitalismo liberal corporativo”, otros usan el término más simple de “sistema corporativo”.

Otra característica del nivel de cooperación y planificación mutua en la sociedad alemana, frente al sistema de poder y estratificación social de EEUU, es que debido a las leyes laborales, las acciones que puede tener un individuo o un banco en una corporación determinada no necesariamente proporcionan mucho poder en Alemania.

Los trabajadores alemanes y las leyes de cogestión

Tras la descripción de las elites corporativas alemanas y de su estructura corporativa, similar a los keiretsu, centrada alrededor de los grandes bancos, se podría suponer que los trabajadores apenas influyen. Recordemos que Alemania tiene uno de los niveles más bajos de desigualdad de la renta de todas las naciones industriales. Tiene la mayor renta promedio para un obrero de fábrica, Japón el tercero y EEUU e Inglaterra los últimos. En cuanto a los ingresos de los directores generales, los más altos los obtiene EEUU, en Alemania y Japón reciben la mitad que los directivos estadounidenses.

Más datos; los alemanes son los que menos horas de trabajo hacen al año (sólo superados por los suecos), los japoneses los que más (sólo superados por los estadounidenses). Los trabajadores alemanes apenas tienen parangón en lo que respecta a sus sueldos y otros beneficios, cantidad de horas de trabajo y a la protección pública, entre muchas otras condiciones.