sábado, 29 de diciembre de 2012

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 10


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, yo y Víctor Riesgo Gómez realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad - Tomás Javier Prieto González // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada – Tomás Javier Prieto González// Tema 4 De la desviación y de la diversidad – Tomás Javier Prieto González// Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología – Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad – Tomás Javier Prieto González // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española – Tomás Javier Prieto González // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias – Tomás Javier Prieto González



Inclusión/exclusión social

Los manuales de sociología de la desviación han sobredimensionado ciertas conductas, amplificado su importancia y subdimensionado u omitido otras, silenciado o medio mostrado su presencia real, por abandono analítico o sencillamente por decisión pensada y consciente a la hora de valorar el riesgo profesional que se asumiría en caso de que fueran tratadas sistemáticamente. Por un lado, sobredimensionar el texto, amplificando una conducta, significa ensanchar la realidad social de la conducta en cuestión; y por otro, subdimensionar u omitir una conducta real en el texto significa estrechar la dimensión de su práctica social. La transformación especular, encerrada en el texto con la sobreexplotación o con el desaprovechamiento correspondiente, muestra el ensanche y la ampliación o el estrechamiento y el recorte de la realidad y de las experiencias sociales que en ella conviven y sobreviven, bienviven y malviven. Todo ello centrado el punto de mira para que las conductas fueran tratadas como conductas individuales, que pautadas en sociedad, al mismo tiempo que define la norma, estigmatiza al individuo en su desviación. Las conductas individuales resultaban sobrerrepresentadas en relación a as conductas desviadas de grupos organizados que, anticipándose en sus acciones al articulado de los códigos penales, resultaban “legalmente” beneficiados.

La sociología de la desviación está acabada académicamente, hay que admitir que sus formas de abracar contenidos, en consecuencia, también lo están. Así:

·      La inclusión social que se propone implica el reconocimiento de derechos, entre ellos, el derecho a la diferencia que se ha negado tradicionalmente a diversos sujetos sociales, que quedaban consecuentemente excluidos.
·      La exclusión social propuesta, por el contrario, implica el rechazo absoluto, la tolerancia nula, el grado cero de determinadas conductas realizadas por los sujetos sociales, que por inercia.

Si la inclusión social significa igualar las diferencias en el plano del derecho o de las disposiciones médicas, la exclusión social significa diferenciar las conductas en el plano de equidad social. Estas propuestas tratan de incluir a los excluidos sociales mediante silencios normativos que niegan sus derechos y, paralelamente, tratan de excluir las conductas estigmatizadas de los incluidos en los manuales de sociología de la desviación. La sociodiversidad, así, voltea la desviación. Incluye a los excluidos sin derechos y excluye la diferencia como categoría social, médica o jurídica reprobada.

La adquisición de derechos de ciudadanía enmarcados en el transgénero/la transexualidad, la intersexualidad y la homosexualidad implica automáticamente, ere otras razones, replantearse el concepto de desviación. La acción desviada y patológica del sujeto se disuelve en el acto de conocer su diferencia, desde el momento que sus derechos se incorporan a la estructura normativa.

Los mecanismos convencionales que sustentan la exclusión social se basan en procesos que producen, por medio de disposiciones fácticas instrumentos reguladores de normalización de conductas. Estos instrumentos al normalizar también desnormalizan. Todo dispositivo médico, instrumento jurídico o medida económica que normaliza, simultáneamente califica y descalifica la identidad/conducta. Por ejemplo, cuando se califica a una persona transexual como sujeto que padece “trastorno de disforia de género”, aunque de su identidad/conducta no se derive peligrosidad social alguna, se está estigmatizando a la persona. Supone a la vez la descalificación social de la persona trans. La desaparición del diagnóstico psiquiátrico “disforia de género” aplicado al transgénero supondría la eliminación de la “no pertenencia” o excusión social y, al mismo tiempo, el reconocimiento de los derechos de la ciudadanía trans, en términos equitativos e igualitarios al resto de los ciudadanos. En suma, su inclusión social íntegra, sin fisuras.

Tanto la exclusión social de ciertas conductas como la inclusión social de ciertos derechos hasta ahora no reconocidos requieren de innovadoras medidas de regulación. En el caso de la exclusión, en un intento de erradicar conductas de abuso sobre bienes y personas. En el caso de la inclusión, con el fin de emancipar, regulándolas, identidades y conductas jurídica o médicamente discriminatorias. En  la resolución generada por al tensión haya de primar la emancipación frente a la regulación. Pero en el encuentro de culturas presente hay que aquilatar al máximo en qué consiste la emancipación y la regulación. Porque si el concepto emancipatorio se asocia con la libertad que permite desprenderse de la asfixia de la opresión, el concepto de regulación, además de asociarse al orden, se relaciona y liga con la insolidaridad cultural.