martes, 26 de febrero de 2013

Resúmenes Sociología del Trabajo Parte 12


En la asignatura de Sociología del Trabajo del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1.- La educación profesional para el empleo - Antonio Jesús Acevedo Blanco // Tema 2.- Para una definición social de la juventud  Tomás Javier Prieto González y Ruth Cardedal Fernández // Tema 3.- La ocupabilidad en la familia María Lourdes Ruiz Garde // Tema 4.- Dinámica de la desocupación  Irene Ibañez Sánchez // Tema 5.- Elementos de contexto Blas García Ruiz // Tema 6.- La temporalidad, pacto intergeneracional o imposición Pedro Medina Charavia // Tema 7.- Biografías laborales por sexo y nivel de estudios  Victoria Aguilera Izquierdo // Tema 8.- Dinámica laboral de la inmigración en España Tomás Javier Prieto González 

3.2.- Relación entre paro de los desocupados  la ocupabilidad.

3.2.1.- La ocupabilidad de los desocupados.

El nivel de paro se expresa con la tasa de paro, proporción de los que no encuentran trabajo, del conjunto de los activos, pero no se trata de una proporción conceptualmente homogénea.
Para que la ocupabilidad permanezca constante, es decir, sea igual para los parados  ocupados, el mercado tendría que ser tan permeable para encontrar empleo como para perderlo.

En un mercado de ese tipo, en el sentido de baja ocupabilidad, hay escasas probabilidades de encontrar trabajo y alta de perderlo, cosa que se cumple entre los trabajadores de mas baja cualificación  en los ejecutivos de alto nivel.

Otra condición para la ocupabilidad constante sería la estabilidad de la ocupabilidad de los colectivos que depende de que la proporción de cambio del sistema productivo sea menor que el margen de error en la definición de ocupabilidad.
No hay que confundir el cambio de ocupabilidad de un colectivo con el de sus componentes, aunque se corresponden si el modelo está bien construido.

Otra será el ajuste perfecto entre el modelo y la realidad, cosa inalcanzable por mecanismos de cierre, cambios locales repentinos... por lo que la ocupabilidad de los desocupados tendrá como límite superior la del colectivo al que pertenecen.

3.2.2.- La presión laboral como analizador.

Expresaremos el paro con el cociente de paro de los desocupados que es igual a los parados que buscan empleo entre el total de los desocupados.

Presión laboral sería el % entre el paro de los desocupados  la ocupabilidad, que mide la proporción entre la intensidad de la búsqueda y la probabilidad de encontrarse trabajando en cada colectivo.

La tabla y gráficos realizados analizan cada posición familiar y su relación entre la ocupabilidad de los que no trabajan y su proporción de paro desocupado.

Lo primero que se observa es que la presión laboral en cada posición familiar tiene una distribución propia.
En las esposas es relativamente constante.
En hijos/as que no estudian hay un orden decreciente.
Los maridos presentan un tramo de presión creciente que luego se estabiliza.
En los estudiantes aparece progresivamente ajustada a sus oportunidades de empleo por lo que buscan un trabajo en unas condiciones donde sus posibilidades de encontrarlo son prácticamente nulas, intentando mejorar sus posición en las colas de acceso.

Los maridos de baja ocupabilidad, mayores, no cualificados, presionan sobre el mercado muy por debajo de la probabilidad que hay en su grupo, de encontrarse ocupados, por la tendencia a jubilarse, que depende de las políticas públicas, que si no dieran esa opción, los mayores presionarian mas sobre el mercado.

De igual forma en los estudiantes, si no fuera accesible continuar los estudios en edades laborales, presionarían el mercado de forma mas acorde con sus oportunidades de estar colocados.

Esto plasma la forma en que la sociedad ha resuelto la distribución de recursos acortando la vida activa para adaptarse a la escasez de empleo.

En el gráfico 5 se refleja lo anterior, combinado con los cambios sociales según edades y los diferentes grados de necesidad de las familias.

Los hijos están por encima del 100%, los padres por debajo del 75%.
Para los hijos que no estudian este índice es relativo, crece si aumenta la proporción de parados o disminuyen las oportunidades de empleo.

4.- Conclusiones

La ocupabilidad es la probabilidad de trabajar de un individuo en función de su pertenencia a un colectivo laboralmente homogéneo, es decir, que compartan las mismas características personales, familiares  socio-económicas que influyen en su situación laboral y se utiliza como estrategia analítica comparativa entre las diferentes posiciones laborales a través de una variable común a todas ellas.

Podemos aproximarnos a esta probabilidad con modelos estadísticos como simuladores de las relaciones entre las características de su colectivo  su nivel de ocupación.

Aquí se ha utilizado la ocupabilidad estática calculada por un modelo logit con una vertiente dinámica que supere sus limitaciones.

Se ha acotado el estudio a los hogares con los dos miembros de la pareja en edad de trabajar y a sus hijos.

Se ha expuesto la forma en que influye la Comunidad Autónoma detectando dos grupos que ocupan los extremos de la ocupabilidad.

Por posiciones familiares los extremos los ocupan los maridos, cercanos al 100% y los hijos estudiantes fuera del mercado.

Entre las esposas hay una minoría con ocupabilidad alta, formada por universitarias que posponen o reducen su maternidad y con maridos con ocupabilidad superior a la media.

La ocupabilidad mas baja entre los maridos, se da por jubilación anticipada. incapacidad laboral y carencia de formación.

Entre los hijos que no estudian, se detectan importantes diferencia por sexo, de 9 varones por cada 6 mujeres, permaneciendo la disimetría en los efectos laborales del matrimonio ya que los varones están mas cerca de la ocupación y mas lejos de la inactividad.

La presión laboral es la proporción de los desocupados que buscan empleo en relación con la probabilidad de encontrarlo (ocupabilidad) y muestra grandes diferencias según la posición familiar, siendo en las esposas de un 50%, de un 70% en los maridos, de un 100% en los hijos que no estudian, de un 130% en las hijas que no estudian y un 190% en los hijos e hijas que estudian, utilizando un índice global, que muestra la influencia de las políticas públicas en las jubilaciones anticipadas y en la prolongación de los estudios  .

Considerando conjuntamente a los miembros de cada familia se advierte una concentración en ambos extremos confluyendo las posiciones positivas y negativas formativas y laborales, creando familias en posiciones muy favorables y otras muy desfavorables.