sábado, 2 de febrero de 2013

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 44


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, el compañero Víctor Riesgo Gómez y yo, realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tomás Javier Prieto González:
Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada // Tema 4 De la desviación y de la diversidad // Tema 6 Sociología de la diversidad //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias

Víctor Riesgo Gómez:
Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología


Transición y democracia

La transición quiebra los mitos fundadores del franquismo que, como todos los mitos, tienen vocación de eternos. La conjunción dual, Iglesia y Estado franquista, se vertebra, en mi opinión, en una mitologema.

·      Por un lado, la dualidad reside en mostrar, en las monedas de circulación legal, a Franco como “Caudillo de España por la Gracia de Dios”.
·      Y por otro, en mostrar, en una foto para la posteridad, al cardenal Gomá con su saludo fascista.

Monedas y foto constituyen la representación simbólica del mitologema del nacionalcatolicismo. La mitología franquista prescinde del árbol genealógico y de todo vínculo de parentesco y concentra su generosidad divina en la figura del Caudillo. Se instruía en moralidad sexual a la sociedad española y se compensaba con premios a la natalidad a las familias que seguían los dictados del régimen con un número elevado de hijos.

De 1975 a 1978, el periodo político transicional, se vive con gran tensión. La Transición implica transacción. Transacción política entre demócratas y tardofranquistas. De la negociación entre unos y otros surge el, a mi juicio, mal denominado “pacto del olvido”; fruto de un acto deliberado de renuncia al recuerdo. La “recuperación de la memoria”, es la Ley de Memoria Histórica de 2007. La Constitución de 1978 estaba por venir y tampoco se disponía de la ventaja que supone el transcurso del tiempo para analizar la realidad sociocultural y sociosexual de la sociedad española.

Hay que separar la historia de la mitología. Comprobamos que el Holocausto propiciado por la dictadura franquista es irrefutable. Esto es, por evidencia histórica. Pero también lo es por sus huellas existenciales y por memoria oral.

Esta constatación genérica del sistema político franquista es, asimismo, constatable en el ámbito estricto de la sexualidad. La política sexual de la dictadura fue un hecho históricamente indiscutible, pero su proyección de realidad futura fue una aspiración que nunca llegó a cumplirse. La sexualidad del mitologema franquista con el tiempo perdió sus esencias. Pereció, Porque en sexualidad, como en política, las pautas culturales que proyectan se están reescribiendo y reinterpretando constantemente. Historia y mito, en consecuencia, se escinden.

La democracia estableció nuevas regulaciones de la sexualidad, nuevas normativas legales en materia de homosexualidad, matrimoio civil, divorcio, interrupción del embarazo, transexualidad, etc., que derogaron las anteriores leyes franquistas y afectaron positivamente la vida social de individuos y colectivos. Nuevos valores sociales rompieron la inercia continuista, creando un gap generacional.

Las normativas legales más sobresalientes aprobadas durante la transición política y la democracia que modifican, en materia de sexualidad, las disposiciones franquistas son las siguientes.

1.    Educación sexual.- La Ley Orgánica General del Sistema Educativo de 1991 permite introducir en las escuelas la enseñanza de “educación sexual”, corrigiendo, así, disposiciones legislativas posteriores a la muerte de Franco, en concreto, la Ley Orgánica del derecho a la Educación de 1985. El resultado de una ineficiente implementación ha sido, como se ha evidenciado en 2008, un aumento de los embarazos indeseados y de abortos en la adolescencia y juventud. Brückner y Bearman, la educación sexual fundamentada en promover la abstinencia tampoco logra detener la actividad sexual, los embarazos no deseados o la prevención de enfermedades de transmisión sexual.
2.    Homosexualidad masculina.- Los homosexuales eran considerados escoria y constituían un peligro social y se les aplicó la Ley de Vagos y Maleantes y la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. El 26 de septiembre de 1978 se derogan algunos aspectos de la Ley de Peligrosidad Social y los homosexuales, junto con proxenetas y rufianes, entre otros, dejan de constituir peligro social y ya no son perseguidos con el ensañamiento característico de épocas anteriores. La homosexualidad continúa tipificándose como “escándalo público” en 1983 y hay que esperar a 1988 para que se deroguen algunos de los artículos que la contemplan. La Ley de 4 de agosto de 1970. Fueron definitivamente derogadas por el Código Penal de 1995.
3.    La liberación homosexual.- era en los 70 el objetivo fundamental a cumplir por los colectivos. Se vive lo que pudiera denominarse “fiebre de autonomía homosexual”, que en términos de presión política al Gobierno de Unión de Centro Democrático (UCD), en el poder hasta 1982, merma sus posibilidades reivindicativas para la consecución de derechos.
El día 26 de junio de 1977, el día del orgullo homosexual, desde entonces denominado día del orgullo gay, los homosexuales organizaron su primera manifestación pública por las calles de Madrid y Barcelona. Acto fundacional de la transición homosexual. Ese proceso de apertura a la sociedad se expande y alcanza su máximo esplendor en los 80. Todo un largo camino de franquismo, clandestinidad, encarcelamientos, reivindicaciones políticas por la liberación homosexual y luchas por la consecución de derechos, transición política y democracia; 30 años de recorrido median desde la muerte de Franco en 1975 hasta la aprobación por la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo en 2005.
4.    Lesbianismo.- Las actividades de las mujeres lesbianas también se iniciaron y desarrollaron por las mismas fechas. Sin embrago, su presencia pública es menos intensa. Menos conocido que el de la homosexualidad masculina. La eclosión del lesbianismo está asociado al feminismo que, al poco tiempo de la desaparición de la dictadura, como movimiento de mujeres aglutinaba en su ideario distintas tendencias.
5.    Transexualidad.- Para las personas transexuales el reconocimiento oficial fue, hasta cierto punto, más lento. La dirigía de reasignación de sexo fue despenalizada en 1982. Hasta entonces la autorización para modificar la anatomía genital dependía de las decisiones judiciales y las sentencias de los jueces unas veces eran favorables y otras no al cambio de sexo solicitado. La primera dirigía de reasignación de sexo se efectuó en 1979.
6.    Planificación familiar.- El uso de la píldora anticonceptiva, que había estado ilegalizada en el franquismo, se legaliza en 1978 y se permite su expedición en farmacias. También se facilita en centros de planificación Familiar, inexistentes hasta entonces, con el fin de regular los embarazos y la tasa de nacimientos. Los distintos tipos y métodos anticonceptivos, al ser permitidos su empleo, abandonan la clandestinidad de su uso. Desaparecen situaciones embarazosas y grotescas de personas que acudían al médico para conseguir la receta de algún anticonceptivo.
Empiezan a expedirse preservativos en máquinas. En 1990, el Gobierno impulsa una campaña publicitaria institucional, cuyo lema es “¡Póntelo, Pónselo!”. La campaña fue muy criticada por la Iglesia Católica. Otro aspecto novedoso para sociedad española es la apertura de sex shops. La instauración de la democracia supuso que, aunque el modelo de sexualidad reproductora continuara estando presente, la natalidad, que desde 1965 venía decreciendo, a partir de 1974 acelera su ritmo.
7.    Matrimonio y divorcio.- El Fuero de los Españoles, promulgado en 1945, recogía explícitamente que el matrimonio era uno e indivisible y, además, tenía que ser bendecido por el catolicismo. EL matrimonio civil en sí mismo no tenía validez y estaba subordinado y sometido al consentimiento de la Iglesia Católica. No se permitía el divorcio. Este fue legislado, aprobado y puesto en práctica a partir de la Ley de Divorcio de 1981. Para poder divorciarse era obligatorio haber obtenido previamente la separación legal. La pareja separada legalmente no podía contraer matrimonio nuevamente hasta que no hubiera formalizado su divorcio.
Las predicciones (interesadas) de que el divorcio acabaría con la familia tradicional no se han cumplido. Se presencia el aumento de distintas tipologías de familias, su pluralidad. En 1989 se produjo una importante modificación del Código Penal que supuso una mayor protección, en términos de libertad e integridad, para la mujer.
8.    Aborto.- Consideraré la aplicación social de la interrupción voluntaria del embarazo o aborto, cuya implantación se aprobó por ley el 5 de julio de 1985. Se contemplaron y asumieron tres posibilidades, recogidas en un “sistema de indicaciones”, para abortar: éticas, terapéuticas y eugenésicas. Cuando se produce una violación; ante tan éticamente reprobable conducta, puede recurrirse al aborto. La Ley permite el aborto terapéutico cuando corra algún riesgo o esté en peligro la salud física o mental de la madre. Por razones eugenésicas se podrá efectuar siempre que no se haya excedido 22 semanas de gestación.

Hay que apuntar que ante el aumento considerable de abortos en adolescentes y en edades cada vez más tempranas, en 2008, el Gobierno, preocupado, ha lanzado una nueva campaña publicitaria contra los embarazos no deseados, utilizado la jerga coloquial de los adolescentes como mensaje, para insistir en el uso del preservativo. Adolescencia y juventud actual disponen de una información que nunca tuvieron generaciones precedentes. Acaso el quid de la cuestión radique en el uso responsable de la información disponible. La transmisión de una educación sexual y cívica sin cortapisas no contradicciones, y por supuesto también guiada por el principio de la responsabilidad resulta imprescindible. Las disposiciones legales y una renovada cultura de la sexualidad en democracia supuso un revulsivo social para las normativas y discursos del franquismo.