viernes, 19 de abril de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 17


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricosBlas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humanoGalaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir socialJesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

Un enfoque reciente: la globalización de la cultura

Los orígenes del interés por la globalización cultural pueden encontrarse en el trabajo de los antropólogos sociales (Malinowski y Radclife Brown), que en sus investigaciones de campo se encontraron enfrentados a los fenómenos del contacto cultural, el choque cultural o el conflicto cultural. Éstos se hicieron especialmente llamativos cuando la civilización occidental penetró en las culturas indígenas de las sociedades dominadas colonialmente. Prácticamente todo el mundo había experimentado ya un contacto prolongado y perturbador con el mundo altamente modernizado, industrializado y políticamente dominante de Occidente.

Algunos antropólogos, abrazando el “relativismo cultural”, trataron el fenómeno como un caso de “imperialismo cultural”, que conducía a consecuencia catastróficas: la eliminación de las culturas indígenas, la pérdida de autonomía cultural de las sociedades dependientes, el empobrecimiento cultural general. Los otros, más en línea con las pretensiones de los poderes colonizadores, profesaron el “etnocentrismo”, alabando la misión civilizatoria de Occidente en su lucha con la barbarie y el paganismo, erradicando costumbres salvajes y liquidando las instituciones primitivas.

En la sociedad contemporánea las mismas reacciones provocadas por la creciente occidentalización cultural. La comercialización, mercantilización y masificación de la cultura, al parecer, disminuye la calidad de los productos al mínimo común, y por tanto da como resultado una “no cultura” o un “nuevo salvajismo”. La predisposición a brazar los modelos occidentales como medios o prerrequisitos para una emancipación social general o, al menos, como símbolos de avance civilizatorio. Ésta siempre ha sido la típica actitud de las elites educadas, políticas y económicas, en los países coloniales.

En el periodo último, la unificación y homogeneización de la cultura a escala global se ha producido principalmente a través de los medios de comunicación de masas, con la televisión como su principal portador.

La teoría aún en desarrollo de la “ecumene global” propuesta por Ulf Hannerz: define el concepto de “ecuneme” como una región de interacción, interpenetración y cambio culturales persistentes. La expansión gradual de la ecumene alcanza hoy verdaderas dimensiones globales. Las culturas tradicionales emergen en comunidades limitadas. Por el contrario, la cultura moderna cruza cualquier localización concreta espacial y temporal: a través de las tecnologías modernas de la comunicación y del transporte “deslimitan el espacio y el tiempo”.

Los flujos culturales dentro de ellos son unidireccionales, con una distinción entre el centro y las periferias. Las transferencias culturales de la periferia hacia el centro son muy limitadas.

Hannerz afirma que tal estructura asimétrica del centro y la periferia no es un sistema singular, que abarque todas las dimensiones de la cultura y todas las regiones geográficas del mundo. Es un conglomerado plural con varios centros regionales, que retienen la dominación cultural general en áreas geográficas específicas.

Hannerz bosqueja cuatro escenarios posibles de unificación cultural:

·      El primero, el escenario de la homogeneización gomal, contempla la dominación total de la cultura occidental, en el que el resto del mundo deviene una réplica más o menos lograda de los estilos de vida occidentales, de sus patrones de consumo, de sus valores y normas, de sus ideas y creencias. Cualquier especificidad nativa desaparece bajo la abrumadora presión del impacto civilizatorio homogeneizador de Occidente.
·      Una versión especial de este proceso es denominada “escenario de la saturación”; enfatiza la dimensión del tiempo: la periferia absorbe lentamente los modelos culturales del centro, se satura y, a largo plazo, después de varias generaciones, los significados locales, las formas culturales y las sensibilidades son eliminadas.
·      La tercera, el “escenario de la corrupción periférica”, señala una decadencia y distorsión de la cultura occidental en el curso de su adopción. El choque con la periferia distorsiona y corrompe valores superiores. El primer mecanismo filtra los logros sofisticados de la “lata cultura”, dejando tan sólo sitio para la cultura “baja”, apara los productos con un nivel cultural más bajo. Hay dos razones que explican esto: en la parte receptora la falta de preparación cultural y de gustos sofisticados; en la parte emisora, la tendencia al “dumping cultural”, esto es, a vender los excedentes de los peores productos en los mercados periféricos. El segundo mecanismo es la distorsión y corrupción de los valores recibidos al objeto de ajustarlos a las formas de vida locales acostumbradas.
·      El cuarto escenario, claramente uno de los más próximos a las preferencias personales de Hannerz, es denominado el “escenario de la maduración”. Implica más diálogo e intercambio entre iguales, en lugar de recepción ciega y unidimensional. Hay un remodelamiento parcial, selectivo, de la cultura metropolitana por la periferia, enriqueciéndola con algunos valores locales, dando una interpretación local a las ideas recibidas, etc. La cultura global juega un papel estimulante y de reto en el desarrollo de los valores culturales indígenas. La diversidad de culturas permanece, pero todas son revitalizadas y enriquecidas por el impacto del centro. Agentes importantes que median en este proceso son los empresarios culturales. Uno de los mecanismos mediante los cuales operan es la descomposición de los artículos culturales que reciben en su contenido y forma.

El resultado último es lo que Hannerz denomina “mestizaje” (hibridación) de la cultura. Esto es producido por la continua interrelación, históricamente acumulativa, entre el centro y las periferias, el flujo multidireccional entre lo trasnacional y lo indígena. Samuel Eisenstadt bosqueja un cuadro parecido al de Hannerz.

Las respuestas de las sociedades periféricas a la expansión del núcleo occidental depende, de acuerdo con Eisenstadt, de la combinación de diversos factores:

1.    El “punto de entrada” de una sociedad dada en el orden global, que decide qué aspectos de la cultura anterior son socavados, y qué nuevas opciones se abren.
2.    Las formas de organización tecnológica y económica preexistentes en una sociedad dada.
3.    Las premisas ontológicas básicas acerca de los órdenes cósmico, social y cultural en sus interrelaciones mutuas, así como la composición y la fuerza de las elites que articulan y sancionan esas visiones ontológicas.
4.    Las respuestas acostumbradas a las condiciones de cambio que se han desarrollado en una sociedad dada durante su historia.

Este autor considera que la combinación que resulta de la variedad y la uniformidad es un dinamizador potencial significativo.