martes, 28 de mayo de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 44


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricosBlas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humanoGalaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir socialJesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

La motivación del éxito.

Otra teoría ampliamente discutida y centrada en los aspectos psicológicos del desarrollo del capitalismo fue la propuesta por David McClelland (1967).

Toma como eje si existe un síndrome de personalidad común, universal, que preceda a toda explosión de desarrollo económico intenso, siempre que esto acontece en la historia.
Su respuesta a la cuestión es afirmativa: el desarrollo económico siempre ha resultado y es resultado de la extensión precedente de una motivación del éxito ( la necesidad del éxito, nÉxito).

McClelland: “ Una sociedad con un nivel generalmente alto de “nÉxito” producirá empresarios más enérgicos que, a su vez, producirán un desarrollo económico más rápido”.
Lis síndromes alternativos de personalidad, “nAfiliación” o “nPoder”, tienen consecuencias opuestas. La extensión de las necesidades afiliativas evita la competencia entre los individuos, el inconformismo, la originalidad y la innovación, frenando eventualmente el desarrollo económico. Las necesidades afiliativas emparejadas a la necesidad de poder producen incluso tendencias totalitarias más viciosas.

La motivación de éxito, la precondición universal para la expansión económica y el crecimiento, puede aparecer en épocas históricas diversas, por lo tanto tiene que definirse en términos relativos.

Al especificarla para la extensión del capitalismo, la “nÉxito” se reduce a una disposición latente de competir por un patrón más elevado de excelencia gratificado en dinero y por el beneficio continuo, ascendente, mediante la acumulación en lugar del consumo.
McCelland anima a sembrar motivación del éxito para cosechar crecimiento económico.

El problema de la “mentalidad socialista”.

Hasta aquí se ha analizado lo positivo de la ideas, ideologías, actitudes mentales como causas que contribuyen al crecimiento económico, a la expansión, al progreso. Pero en circunstancias específicas, los mismos factores pueden jugar un papel opuesto, sirviendo de barreras y bloqueos al cambio.

Muchos observadores han enfatizado que uno de los principales obstáculos en la transición desde el “socialismo real” a una sociedad democrática, es el extendido síndrome de personalidad denominado “mentalidad socialista”, “espíritu socialista”, “homo sovieticus” o “mente cautiva”. Podemos decir que es el resultado de muchas décadas de gobierno totalitario que ha dejado huella sobre las motivaciones y las actitudes de la población. Había dos formas mediante las cuales el “socialismo real” modelaba la personalidad:

1)    Estaba la impronta de las instituciones socialistas, de sus formas de organización e ideológicas. Imposición y habituación a una falsa “realidad ideológica” sobre las mentes humanas hasta el punto que alcanzaban un dominio de motivaciones irreflexivas, de subconsciencia, de códigos psicológicos profundos.
2)    Mecanismo indirecto que surgía de las “reacciones adaptativas” o de los mecanismos de defensa que la gente desarrollaba como formas de enfrentarse a las condiciones “socialistas”.

De este modo, el dominio de la psicología de masa mostraba una sorprendente resistencia al cambio y parecía sobrevivir a las formas de organización y a las instituciones del “socialismo real”, efectivamente destruidas por los movimientos democráticos de los años 80. El infortunado legado del “socialismo real” parece más duradero en el dominio mental. El autor supone que aquí radica le principal mecanismo a través del cual el comunismo amenaza a las sociedades poscomunistas desde la tumba.

Análisis de la “mentalidad socialista” tomando de ejemplo el caso de Polonia ( ver páginas 270, 271 i 272).
Selección de fragmentos de la literatura sociológica que identifican los modelos típicos de acción en las sociedades comunistas ( ver páginas 272, 273 i 274).

Se podía esperar que una vez que las estructuras institucionales del “socialismo real” han sido demolidas, la “mente socialista” también desaparecería. Desafortunadamente este no es el caso; es sorprendente cómo al analizar las actitudes políticas de los 90, guardan estrecha similitud con periodos anteriores. El autor enumera, algunos ejemplos de la persistencia de , por ejemplo, la oposición central de la esfera pública y privada, o muchas de sus expresiones psicológicas. (pág. 274 i 275).