jueves, 16 de mayo de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 34


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricosBlas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humanoGalaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir socialJesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

Alain Touraine, Michel Crocier y Erhard Friedberg: algunas contribuciones francesas

En los años 60 debemos reseñar algunas contribuciones francesas a la teoría de la agencia.
El máximo representante de esta tendencia es Alain Touraine. Desde que bosquejó la imagen de la “sociedad autoproducida”(1977) su prolífico trabajo ha tenido un perfil fuertemente crítico. Se ha dirigido tanto contra el desarrollismo como contra el estructuralismo, y la principal acusación ha sido la de que “subordinaban el sentido de la acción colectiva a las leyes inmutables o a los requerimientos de la realidad histórica”, y en consecuencia eliminaban al actor de la perspectiva sociológica.

“El regreso del actor” es necesario; “debemos reafirmar la necesidad de que la idea de que los hombres hacen su propia historia”(1985) esto es posible dentro de una imagen de la sociedad como producto contingente de los esfuerzos humanos: “la sociedad no es otra cosa sino el resultado inestable e incoherente de las relaciones y los conflictos sociales.”
La construcción de la sociedad y de la historia es llevada a cabo por la acción colectiva y sus principales agentes son los movimientos sociales (Touraine, 1985). Esta encarnación crucial de la agencia es entendida como aquellas formas de movilización colectiva que atacan directamente los fundamentos culturales de la sociedad. El rechazo del evolucionismo y la elevación de los movimientos sociales al papel central de actores son conectados con la emergencia de la “sociadad postindustrial” en la que la “capacidad de autoacción” se incrementa de forma radical, el alcance de las opciones y posibilidades aumenta; “estas sociedades se ven a ellas mismas como productos de sus propias acciones, en lugar de como parte de un proceso de evolución histórica”.

Otra contribución francesa proviene de un dúo, Michel Crozier y Erhard Friedberg, sociólogos de las organizaciones, que se ocupan de la independencia de los actores y los sistemas (1977). Se dieron cuenta de que los actores no exsisten fuera de un sistema que determine el alcance de su libertad, pero al mismo tiempo el sistema no existe sn actores que lo produzcan, lo apoyen ya que son los únicos son poder para cambiarlo. Comienzan con el rechazo de las “leyes de la historia” y también del determinismo fuerte, particularmente del tipo materialista o tecnológico.
Proponen la imagen del cambio social como la estructuración y reestructuración continua del espacio en el que la gente realiza aciones en respuesta a los problemas y desafíos que encaran. El cambio social es gradual; surge de los juegos sociales, de las negociaciones, del regateo, de los conflictos y la cooperación.
Las actividades colectivas de este tipo son intrínsecamente creativas debido al mecanismo del “aprendizaje colectivo”, en el que los descubrimientos e innovaciones individuales se convierten en prácticas sociales compartidas y son absorbidas por el sistema. El descubrimientos de éste “aprendizaje colectivo” es uno de los mecanismos fundamentales de la autotransformación social es su contribución crucial a la búsqueda en curso de la agencia.

Anthony Giddens y la idea de la estructuración

Los británicos entraron de la forma mas vigoroso posible en el debate con la obra de Giddens, con su “Teoría de la estructuración”. Se distancia de todas las teorías típicas del “consenso ortodoxo”. Combina este desacuerdo de los funcionalismos y de los estructuralismos con una inspiración positiva tomada de los diversos tipos de “sociología interpretativa”, y llega al punto de negar la adecuación de la noción de “estructura”.

Pone el acento sobre lo fluido, lo que está en cambio permanente, propone transformar la noción estática de “estructura” por la categoría dinámica de “estructuración” como descripción de la conducta humana colectiva.
El motor último de la “estructuración” son los actores humanos, las pluralidades de individuos en su comportamiento cotidiano. Una de sus propiedades centrales es la “cognoscíbilidad” o reflexividad: “todos los actores sociales saben bastante acerca de las condiciones y consecuencias de lo que hacen en el día a día de sus vidas”. Aunque la historia es vista como un producto contingente de la agencia humana, como algo hecho de “sucesos perpetrados por un individúo, en el sentido de que el individúo podría, en cualquier fase de una secuencia dada de conducta, haber actuado de un modo distinto”, esto no significa que el producto coincida con las intenciones: “la historia humana es creada por actividades intencionales pero no es un proyecto intencionado; elude persistentemente los esfuerzos por ser sometido a una dirección consciente”.

Con Giddens, la agencia es finalmente encarnada en los seres humanos individuales. Ya no es una vaga tendencia del sistema, ni un impulso indefinido de colectividades, clases y movimientos orientados hacia el cambio, sino la conducta cotidiana de la gente corriente.
En la riqueza y profundidad de estos detallados análisis de los actores individuales, Giddens va mas lejos que los autores anteriores al desvelar el misterio de la agencia.

Tom Burns y el grupo de Uppsala: la teoría de los sistemas de reglas

El lado opuesto de la ecuación agencia-estructura es el representado por Tom Burns y Helena Flam en su “Teoría de los sistemas de reglas” (1887). Aunque declaran su intención de “conectar los niveles del actor y la estructura” su enfóque no se centra en los actores que modelan si no mas bien en las estructuras modeladas, que son concebidas en términos normativos como redes complejas de reglas.
La principal aportación de la teoría de los sistemas de reglas es su sofisticado análisis de las reglas sociales, que construyen las “estructuras profundas de la historia humana” (1987). Estas son percibidas como agrupadas en torno a tres tipos de “módulos”:

1.Los sistemas de reglas; constan de “conjuntos de reglas dependientes del contexto y temporalmente específicas organizadas para la estructuración y regulación de las transacciones sociales, para realizar determinadas actividades, para ejecutar determinadas tareas o para interactuar de formas definidas con los otros”.

2.Regímenes de reglas; poseen autoridad, están respaldados por sanciones sociales y por redes de poder y control, poseen una cualidad objetiva (externa) en la percepción humana.

3.Gramáticas; en el nivel individual los sistemas de reglas se convierten en “gramáticas generativas para la acción social” utilizadas por los actores “para estructurar y regular sus transacciones entre ellos en situaciones definidas o en esferas de actividad”.

Esta red compleja y multidimensional es considerada como el producto de la acción humana. “Los agentes humanas forman y reforman continuamente los sistemas sociales de reglas”, lo hacen de tres formas distintas: creándolos, interpretándolos y aplicándolos. Estas tres actividades implican un gran margen de libertad y son “indeterminadas”; son también un campo de conflictos y luchas sociales, “de la política” específica de la formación de reglas. Aunque surgen de las acciones humanas, los sistemas de reglas también inciden en las acciones humanas.Al unísono con Giddens los autores hablan de una “relación dual”: los sistemas sociales de reglas.
“A través de sus transacciones, los grupos sociales y las comunidades mantienen y extienden los sistemas de reglas hacia el futuro”. Burns y Flam añaden a la teoría de la agencia un rico análisis de la estructura normativa, respaldado por una investigación detallada en la que seleccionan los casos empíricos mas relevantes de la sociedad contemporánea, tales como mercados económicos, complejos burocráticos y tecnológicos.