jueves, 9 de mayo de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 28


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricosBlas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humanoGalaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir socialJesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

Raíces evolucionistas y hegelianas

El materialismo histórico se encuentra en los trabajos de Karl Marx, Friedrich Engels y sus numerosos seguidores.

La teoría de Marx estaba enraizada en el clima intelectual del siglo XIX. Respecto a la historia, esta debía de ser una disciplina regulada por las normas que permitiera a la especie humana controlar su destino. El fin último de Marx era especificar las “leyes de hierro” de la historia humana con el propósito de moderarla en dirección progresista. Según Marx “Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de formas distintas. Sin embargo, de lo que se trata es de cambiarlo”.

Algunas afirmaciones de Marx era réplica del credo evolucionista

  1. Marx creía en el progreso como dirección general del proceso histórico. Los evolucionistas creían en la mejora constante de la sociedad. 
  2. Consideraba que la historia era empujada hacia adelante desde dentro.
  3. Contemplaba la historia como si se moviera a través de secuencias de estadios distinguibles en un camino uniforme. 
  4. Se percató de la complejización y diferenciación de la sociedad como tendencia histórica dominante, poniendo especial énfasis en la división del trabajo.

La diferenciación del materialismo histórico y el evolucionismo comienza cuando Marx abraza las enseñanzas de Friedrich Hegel, y en especial su concepto de “dialéctica”, en el que pueden distinguirse dos aspectos. El primero la forma o modelo del proceso histórico. El segundo es la sustancia (agentes que mueven hacia adelante la historia). Marx se acercó a Hegel de forma selectiva: aceptó la idea formal de la dialéctica pero rechazó el contenido idealista de la teoría.

La idea hegeliana de la dialéctica de la historia, que también se encuentra en la obra de Marx, incluye los siguientes presupuestos:

1.    La historia se manifiesta como un desarrollo direccional, ascendente y progresivo.
2.    El desarrollo histórico no es lineal, recto y consistente. Por el contrario, opera a través de rupturas, recaídas, retrocesos, logrando su forma general progresiva tan sólo en la suma final.
3.    El desarrollo histórico tampoco es gradual, suave, acumulativo. Por el contrario, opera a través de umbrales específicos, cuando la cualidad básica del proceso cambia radical y rápidamente. Tales umbrales o rupturas cualitativas señalan los estadios naturales o las fases de la historia.
4.    La secuencia de los estadios históricos está dividida en tres partes, la historia del Geist (esto es, espíritu) pasa por: su prehistoria en la existencia primitiva, por la historia de su esclavización y lucha por la emancipación, y por su completa libertad.
5.    El proceso histórico es movido por fuerzas inmanentes.
6.    Esas fuerzas inmanentes se encuentran en el principio de negatividad: contradicciones, tensiones, y su resolución.
7.    El proceso histórico discurre a distintos niveles. Los hechos históricos se guían por la “astucia de la razón” que los lleva al progreso general.

Esta era la estructura dialéctica en la que era situada la historia. Según Hegel, cuando se refiere a hechos históricos, sólo lo hace para ilustrar una idea. Los hechos de la historia aportan notas a pie de página al tema de la Fenomenología. El proceso es revelado en la Historia Mundial, pero puede ser explicado sin referencia a lo que realmente ocurre.

Marx, sin aceptar este enfoque, incluye en su planteamiento la naturaleza, la sociedad y los individuos humanos. Para él la historia es la secuencia de cambios de la sociedad humana.

La imagen marxiana de la historia: una reconstrucción a tres niveles

La imagen marxiana de la historia ha sido transformada de formas claramente distintas por las diferentes generaciones de intérpretes y seguidores.

La teoría de Marx puede dirigirse en dos vías. La primera orientada usualmente a la presunta inconsistencia interna de su teoría, “explicación hostil”, y la segunda “explicación simpática” concede a Marx el beneficio de la duda, considerando su mayor activo la denominada multidimensionalidad.

Desde la explicación simpática, el materialismo histórico es una teoría elaborada en tres niveles distintos de discurso: el histórico mundial, el socioestructural y el de la acción individual. Por decirlo de otra manera, hay de hecho tres teorías interrelacionadas, constitutivas del materialismo histórico: la teoría de las formaciones socioeconómicas, en el nivel superior; la teoría de la lucha de clases en el nivel intermedio; y la teoría del individuo humano en el nivel más bajo. Estas tres teorías modelan un edificio coherente y jerárquico con relaciones de interpretación (de arriba a abajo) y de agregación (de abajo a arriba).

Así, los cambios en las formaciones socioeconómicas son proporcionados por la teoría de las clases sociales. Pero, a cambio, las razones por las que surgen las clases y por las que luchan con otras clases sólo pueden encontrarse en el nivel inferior, en la teoría de los individuos y sus acciones, que adscribe a los seres humanos determinadas aspiraciones de enfrentamiento a la alienación y a la escasez, movilizándose en favor de la acción revolucionaria. Si invertimos el orden de abajo arriba, de nuevo vemos tres escalones: los esfuerzos emancipatorios de los individuos alienados los acercan a aquellos con parecidos intereses económicos y dan como resultado la emergencia de las clases. La evolución de las luchas entre clases culmina en la revolución social y dan como resultado el cambio en toda la formación socioeconómica.

Estas tres teorías implican tres estadios finales que pueden tomarse como criterios de progreso. En el nivel histórico-mundial, Marx divisa la emergencia del comunismo, esto es, abundancia de bienes económicos salvaguardados por las fuerzas productivas (tecnología), abolición de la propiedad privada y marchitamiento del Estado. En el nivel socioestructural predijo una sociedad igual, sin clases. En el nivel de la acción individual esperaba la libertad completa.

Igualmente hay tres rutas seguidas por el cambio social manifestadas en la historia. En el nivel histórico-mundial está el movimiento de la propiedad común y de las formas primitivas de autogobierno, a la igualdad económica y política comunista. En el nivel socioestructural, está el movimiento desde la comunidad preclasista a la sociedad sin clases. En el nivel de la acción individual está el cambio desde la espontaneidad primitiva a la libertad.

De forma parecida hay tres nociones de revolución que marcan el curso de la historia. En el nivel histórico-mundial, las revoluciones significan transformación de la formación socioeconómica. En el nivel socioestructural implican el reemplazo de la clase dirigente por la clase contendiente. En el de la acción individual la revolución se refiera a las acciones masivas colectivas en las que los intereses de algunas personas prevalecen sobre los de otras.

La noción de intereses tiene también tres significados. En el nivel histórico-mundial los intereses son objetivos. En el nivel socioestructural son visto como subjetivos. En el nivel de la acción individual, los intereses significan intenciones, motivaciones y fines personales.

Hay también tres conflictos y tensiones inmanentes. En el nivel histórico-mundial, están las contradicciones objetivas entre los segmentos de la formación socioeconómica, desde la base económica hacia la superestructura política y legal. En el nivel socioestructural, hay conflicto de clase que va hasta la ruptura revolucionaria. En el nivel de la acción individual está el empuje creativo constreñido por las condiciones naturales o sociales.

Por último, hay tres modos de determinación causal. En el nivel histórico-mundial, Marx afirma un fuerte determinismo. En el nivel socioestructural reina un determinismo mucho más débil. En el nivel de la acción individual es donde es más fuerte el ingrediente de voluntarismo, libre elección, decisión espontánea, contingencia y oportunidad.

Por tanto, Marx describe el cambio histórico como si se extendiera a través de los tres niveles. El proceso real de cambios históricos arranca en el nivel más bajo de los individuos actuantes. Toda persona es un agente libre, que decide. Pero en sus acciones la gente ha de reconocer las condiciones estructurales recibidas dentro de las que están emplazadas. La mayor parte de las veces toman en cuenta los intereses económicos estructuralmente inducidos que les conectan con individuos emplazados de forma parecida en las clases sociales y los coloca frente a los miembros de otras clases. Las clases progresistas prevalecen, estableciendo nuevos modos de producción provocando la revolución social. Y entonces la historia vuelve a repetirse.