miércoles, 15 de mayo de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 33


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricosBlas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humanoGalaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir socialJesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

En búsqueda de la agencia

Ya desde los inicios de la autorreflexión humana la gente ha buscado las causas últimas de los hechos, los motores de los fenómenos y de los procesos que guiaban sus propias vidas y destinos. En la larga evolución del pensamiento humano la “agencia” ha sido gradualmente secularizada, humanizada y socializada.

Al principio fue situada fuera del mundo humano y social, en el dominio de lo sobrenatural.  Tanto en forma de fuerzas animistas, de deidades personificadas, de dioses singulares o de providencia metafísica; la agencia siempre operaba desde fuera, modelando y controlando la vida individual y colectiva.
En el estadio siguiente la agencia fue traída a la tierra y situada en fuerzas naturales lentamente desveladas y de distintos tipos. Las funciones y los cambios sociales se percibieron entonces como producto directo de la determinación natural, física, biológica, climática, geográfica e incluso astronómica. La agencia estaba, pues, secularizada. Todavía fuera de la sociedad y de la humanidad, pero algo más próxima.

Tardó aún algún tiempo el que los poderes agentes fueran adscritos a los seres humanos, pero incluso entonces no a todos los seres humanos. La agencia si situó solo en los grandes hombres:profetas, héroes, líderes, comandantes, descubridores, inventores y genios. Ellos eran los movilizadores de la sociedad pero sus dones carismáticos no procedían de la sociedad, eran mas bien, innatas o heredadas genéticamente y desarrolladas de forma individual. La agencia devino humanizada pero no fue todavía socializada.

Con el nacimiento de la sociología acontece un cambio sorprendente: la agencia deviene socializada, pero de nuevo deshumanizada. Es colocada explícitamente dentro de la sociedad, pero la sociedad es concebida en términos organicistas, como totalidad autorreguladora y autotransformable. Este “problema” fue considerado el pecado original de la sociología, con el tiempo la agencia encontró su lugar adecuado: en las acciones de los agentes sociales. Devino humanizada y socializada al mismo tiempo.
Los grandes hombres (y posteriormente mujeres) volvieron como agentes, pero sus excepcionales poderes fueron tratados como emanación se la sociedad en vez de como cualidades innatas. Eran los líderes pero, paradójicamente, tan sólo porque sabían como seguir a aquellos que dirigían. Su conducta tomó la forma de <>: <> (Dahrendorf 1980: 18).

El siguiente paso vino de la mano del pensamiento sociológico acerca de la agencia. Su lugar se desplazó desde los talentos personales a los roles sociales. El problema de los cargos y de sus incertidumbres se puso en primer plano.
Quizá el paso más crucial se tomó cuando la idea de agencia se extendió hacia abajo, a toda la gente y no sólo a los pocos elegidos, a todos los roles sociales y no sólo a los cargos poderosos. Se reconoció que, obviamente, cada individuo tiene tan sólo una palabra minúscula que decir en el cambio social, pero que al mismo tiempo el cambio social ha de tratarse como el resultado compuesto de lo que hacen todos los individuos. Distributivamente, cada cual tiene un poder agencial menor, prácticamente invisible, pero colectivamente todos son (somos) poderosos.
Dos disciplinas echaron una mano a la sociología en esta encrucijada teórica. La metáfora del mercado, tomada de la economía, ayudó a entender cómo la <> surge de múltiples decisiones dispersas; y una metáfora tomada de la lingüística ayudó a entender cómo en las prácticas cotidianas la gente crea, recrea y cambia su propia sociedad. La noción de efectos latentes, involuntarios de la acción humana ( Merton 1976) se hizo crucial, puesto que el cambio social se vio como el resultado agregado y acumulado históricamente de lo que los miembros de la sociedad hacían por razones privadas y propósitos egoístas.

Hay que reconocer, al menos en la sociedad moderna, que no todos los cambios sociales eran involuntarios y que no todo el mundo actuaba aisladamente. La noción de cambio intencionado, planificado y y el concepto de acción en grupo, colectiva completó la imagen del cambio espontáneo realizado por individuos. Con esto, la agencia encuentra su encarnación última en los agentes colectivos o corporativos. Algunos son vistos como si actuaran desde arriba, promulgando (los gobiernos, las legislaturas, cuerpos administrativos... etc) otros actúan desde abajo, induciendo los cambios (asociaciones, lobbies, movimientos sociales...). Su interacción compleja moldea la escena política de las sociedades contemporáneas. Por tanto, los individuos y los colectivos, de forma conjunta, moldean el curso de la historia humana.


 -Teorías modernas de la agencia

Walter Buckley y el concepto de morfogénesis

La genealogía de la teoría moderna de la agencia puede retrotraerse a 1967, al libro de Walter Buckley “Sociology and Modern Systems Theory”.
Buckley, partiendo de las tradiciones del estructuralismo-funcionalismo buscaba revisarlas incorporando las aportaciones de otras orientaciones teóricas: teoría del intercambio, teoría de juegos, modelos colectivos de conducta. La base para esta integración era el modelo del sistema, creía que “el modelo del sistema tiene potencial para sintetizar los modelos de interacción en un esquema conceptual coherente de los procesos socioculturales”.

Amitai Etzioni y la sociedad activa

Un año después vino Amitai Etzioni con <> (1968) más  tarde denominada “teoría de la autodirección” (1971). El su núcleo está la noción de “movilización” y “activación societal”.

La sociedad humana es vista como un “movimiento social macroscópico y permanente” inmerso en una “autotransformación intensa y perpetua” (1968). El motor último se encuentra en la “transformabilidad autodesencadenada” y en la “receptividad creativa” de la gente; el locus de tales capacidades son los colectivos, los grupos y las asociaciones sociales; y el mecanismo es identificado como acción colectiva, principalmente en el marco del proceso político.
Aunque Amitai deriba sus ideas de la teoría de sistemas es capaz de evitar la reificación o el automatismo al hallar a los verdaderos agentes de la autotranformación social. La búsqueda de la elusiva agencia se hace mucho más concreta.