lunes, 27 de septiembre de 2010

La noción de clase social total

  La noción de <<clase social total>>

Los efectos causados de las transformaciones sociales en la óptica sobre la realidad de la clase obrera, concluyeron en realzar las limitaciones que estrechaban determinadas percepciones sobre las clases, en especial a las ideas marxistas sobre la <<clase social total>>.

Carlos Marx
Carlos Marx, como muchos de su coetáneos, definió lo que era una clase social bajo el prisma de la clase terrateniente inglesa. Una clase que se presentaba como la consecuencia de un ajuste apolíneo de situaciones económicas, políticas, sociales y culturales. Frente a la indiferenciada economía de base –propiedad de la tierra- los gentelmen constituían una gran unidad política e influencia social. Con un hermético carácter particularista que desarrolló una cultura singular, fortalecida institucionalmente donde educaban a sus hijos donde se exteriorizó unos rasgos comunes en lenguaje, ademanes, modales, estilos de vida, como sólidos principios colectivos de naturaleza filosófica, política o moral. Sumado a un prestigio y reputación social que gozaban, cristalizando en una auténtico paradigma ser un gentelmen. Todo esto se amparaba en elementos económicos más concretamente en ser propietario de tierras.
La clase terrateniente inglesa fue tomada como modelo analítico de lo que era una clase social, identificando lo particular de las clases en los diferentes factores imbricados a los gentelmen ingleses –económicos, políticos, socio-culturales-, lo que se evidenció lo que históricamente era demostrable, en el ámbito particular a nivel de categoría conceptual de consideración universal.
Desde este análisis, la progresión de la burguesía industrial fue percibida por la misma tipología de dominio de una clase social total. La burguesía emergió como una gran clase preponderante, elevadora del orden económico-social precedente y proyectando los nuevos valores e ideales del liberalismo. Capacitada en su hegemonía en poder y control político, sutiles, abiertos y tolerantes –democráticos- como nunca antes se había conocido. Por lo que fue descrita como un grupo social singularizado por los mismos rasgos generales de la clase de terratenientes inglesa. Socialistas como conservadores se identificaron como clase similar, conformados con el poder económico, político, prestigio social y rasgos ideológicos y culturales similares.
Desde el prisma marxista, la clase obrera se singularizó como la otra clase, que portaba el origen de una nueva sociedad, desde la evolución histórica que manifestaría la implantación de su hegemonía.
Hay coincidencia en algunos analistas en dudar al respecto de la tendencia hacia la desaparición de las clases medias, y las consideraciones sobre la homogeneización y el empobrecimiento de la clase obrera, en oposición a los hechos sociales específicos, al observarse éstas con una lógica de análisis previo.
La  formulación de la clase obrera según Marx estaba propugnada en el orden histórico que <<debía>> formalizar desde en el eje de la lógica hegeliana, como de la necesidad de solapar el espacio social de la antítesis, inclinando hacia una síntesis final. Unas tesis de Marx bajo el paraguas de un finalismo confesado. La revolución de los pueblos y la emancipación de una clase que está inversamente relacionada con la concentración de las deficiencias/defectos de la sociedad en otra. La clase obrera representa por sí misma la clase única, pero debe enfrentarse a su antítesis, que de hecho está imbricada, pues no existe una sin la otra. Pero es la vía para la revolución y su posterior liberación. Por tanto la realidad de la clase oprimida es el resultado y efecto de la clase dominante. Desde la perspectiva de luchas de clases un universal humano. Y donde Marx propugna la incapacidad de la clase media para cumplir un papel definitorio, representando la <<mediocridad filistea de todas las otras clases>>.

Friedrich Engels
       Argumentaban Engels y Marx, de una liberación del proletariado que pasa por derogar sus propias condiciones de vida. En una manifiesta incompatibilidad entre burguesía y riqueza. La propiedad privada, en su condición de riqueza, está supeditada a sostener su propia naturaleza, y con ella su contraposición el proletariado. Es ineludible la auto destrucción del proletariado –parte destructiva-, y con la su subordinada contraposición, la propiedad privada –parte conservadora-.
          El siguiente paso llevaba al proceso de industrialización que llevaba a la clase media al abismo y en consecuencia a derivar en un aumento de los efectivos del proletariado y por consiguiente la reducción de la estructura de clases y la acentuación de sus rasgos diferenciadores. Focalizando este aumento del proletariado <<reclutado entre todas las clases de población, poseedor de un elemento de triunfo: el número>>, en una hegemonía política, como consecuencia de una toma de conciencia de clase. Un palanca de cambio del proceso de transformación histórico. Guiados no sólo en su propia condición numérica sino acompañada por el asociacionismo y conducidos por le saber.
         La fase primera de la revolución consistía, pues, en el ascenso del proletariado a clase dominante, la conquista de la democracia, como voluntad libre de esa mayoría. Una naturaleza de la evolución, la del sistema capitalista, que inevitablemente llevaría consigo el objeto de la miseria para el proletariado. El trabajador sucumbe a la pobreza y en la desgracia más rápidamente todavía que la población y la riqueza.
     El maquinismo también fue percibido como un elemento de postergación al obrero, conformándole como un <<simple apéndice de la máquina>>, minoración de emolumentos e incorporación de mujeres y niños como fuerza de trabajo. Un choque entre el obrero y el burgués que se traduce entre un enfrentamiento entre dos clases.
       Algunos críticos de Marx resaltaron que las acepciones marxistas no llegaron a cumplirse. Trabajadores de las sociedades capitalistas más desarrolladas obtuvieron buenos niveles económicos de bienestar y de seguridad social. Tampoco se cumplieron los preceptos marxistas en la desaparición de las clases medias, sino muy al contrario, conformándose como el sector ocupacional más numeroso.
       Un momento esencial que se produjo un retraimiento en el <<clima de optimismo histórico sobre el papel emancipador del proletariado>> fue el cercano a la segunda guerra mundial. Donde se cristalizaba por un lado los fenómenos fascistas, que probó que el capitalismo en momentos de acentuación de crisis no se hundía de forma tan definitiva, sino podía ordenar su defensa totalitariamente, sosteniéndose en los sectores populares. Asu vez el estalinismo, evidenciaba un poder de degradación de un sistema político, ahogando todas las libertades democráticas. La hegemonía política de una clase social, no garantizaba la buscada emancipación humana, sino que además no velaba el derecho a la vida de aquellos de los que habían luchado por ella, en definitiva una nueva dictadura.

Resumen epígrafe de La sociedad dividida de José Félix Tezanos