martes, 20 de noviembre de 2012

Estructura Social Contemporánea II – Resúmenes Parte 21


En la asignatura de Estructura Social Contemporánea II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria.  Y como libro de referencia: Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global, (Harold R. Kerbo - McGraw Hill) bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo7) El proceso de legitimación – Eva Gloria Del Riego Eguiluz // Tema 2 (Capítulo 8) T. El sistema de estratificación mundial: dominio y competencia entre naciones del centro - Miguel De Diego Pérez // Tema 3 (Capítulo 9) Estratificacion social en los Estados Unidos – Irene Ibáñez Sánchez // Tema 4 (Capítulo 10) Estratificación social en Japón – José Bargallo Rofes // Tema 5 (Capítulo 11) Estratificación social en Alemania – María Inés Quiles Blanco // Tema 6 (Capítulo 12) Estratificación mundial y globalización: los pobres de la Tierra – Tomás Javier Prieto González

La estructura de la autoridad burocrática.

La burocracia se relaciona con unas normas y reglas que ralentizan el hacer algo relacionado con el sector público. Las oficinas de correos en EE.UU. donde los paquetes deben tener el tamaño y el peso adecuados y rellenar muchos impresos cuando algo se sale de lo corriente. En Japón la burocracia es aún mayor en todos los organismos gubernamentales.

Burocracias corporativas.

Mientras que EE.UU. tiene más gente que dirige a los demás, Japón crea más divisiones de rango entre las personas que dirige.

A los japoneses les preocupa la jerarquía de que existe una importante ordenación por edades en las corporaciones del sector central en Japón (tiene que haber muchos rangos para la promoción de los empleados). En muchos sentidos, los altos directivos no reciben un trato tan diferente; los directivos comen en el mismo lugar que los trabajadores, carecen de grandes despachos individuales o lavabos especiales para ello (sin embargo la diferencia de estatus que otorgan los empleados de bajo rango hacia los altos directivos en Japón es mayor que en EE.UU.)

Los sindicatos en Japón son más débiles que en Europa, aunque en la actualidad son más fuertes que en Estados Unidos. En Japón muchos sindicatos lo son de empresa, a diferencia, por ejemplo, de la Unión de Trabajadores del Automóvil en los Estados Unidos. Por otra parte hay muchos sindicatos de industrias, como el sindicato del Metal en Alemania, que son más eficaces porque reúnen a los trabajadores de toda una industria en vez de fragmentarlos en varios sindicatos de cuello azul o cuello blanco dentro de la misma empresa como en los Estados Unidos. Existen coaliciones sindicales a escala nacional; Ringo es la más poderosa. Estas coaliciones son las responsables de lo que se ha denominado tradicionalmente la “ofensiva de la subida salarial” (shunto) que ha tenido mucho éxito a la hora de conseguir contratos con salarios más altos cada año. De hecho, las coaliciones sindicales coordinan sus demandas para lograr más fuerza en su proceso de negociación anual.

El concepto de conflicto entre la dirección y los trabajadores en Japón es diferente. Así, para los japoneses la relación entre la dirección y los trabajadores es más bien un trabajo de equipo que una relación entre intereses opuestos. En buena medida éste concepto puede formar parte de la ideología corporativa, pero en algunas ocasiones los sindicatos japoneses presionan bastante a la dirección para proteger sus intereses.

Un destacado sociólogo japonés ha explicado que, la toma de decisiones en Japón está más centralizada de lo que se cree. El sistema normal de toma de decisiones, ringi, en la burocracia japonesa implica que las ideas son transmitidas a los directivos inferiores para su deliberación y consenso. De hecho, este sistema está manipulado por los altos directivos, porque probablemente la decisión ya está tomada. Sin embargo una importante consecuencia de ello es que los trabajadores creen que la toma de decisiones es colectiva, lo que les hace sentirse importantes. Esto también puede hacer que se sientas más responsables de la decisión si algo va mal y que intenten corregir los errores en equipo.

Por último podemos preguntar a los trabajadores cómo se sienten con su trabajo en la empresa. Cuando lo hacemos, descubrimos que en Japón es más probable que en Estados Unidos que los trabajadores digan que se sienten aprimidos en el trabajo y que temen mostrar su desacuerdo a su jefe.

Estructuras de la autoridad política.

La pregunta de quién consigue qué y por qué dependen de un proceso de conflicto. Y como en los Estados Unidos, unos grupos disponen de más recursos que otros para intentar influir en el Estado con el fin de proteger sus intereses.

Las personas más poderosas del gobierno en Japón son los burócratas no elegidos de los ministerios. En cada organismo gubernamental de Japón, como el Ministerio de Economía, el de Comercio Internacional e Industria, el de Justicia, etc. los viceministros y sus empleados son mucho más poderosos que los políticos elegidos para la Dieta. El ministro de cada cartera es un político nombrado temporalmente, por lo que no tiene el mismo poder que el viceministro de cada Agencia. Estos viceministros son los que redactan la mayor parte de las leyes y deciden luego como administrarlas. Son, junto a sus subordinados, burócratas de carrera con mucha más experiencia y disponen de más personal que los políticos para realizar las funciones de gobierno.

Por lo tanto, en el Japón de hoy la competencia para obtener la acción favorable o la protección del gobierno se produce entre las elites corporativas y los miembros de la Dieta elegidos por los ciudadanos, que deben acudir a los poderosos funcionarios del gobierno para obtener favores y protección. En este sentido, aunque en Japón votan más personas que en Estados Unidos (70% frente al 50% o menos) hay menos democracia que en este país.

Con todo, a pesar de esta diferencia de Japón con respecto a los Estados Unidos, debemos subrayar que en las sociedades industriales avanzadas, de una u otra manera, el Estado es una de las principales instituciones, que influye en el sistema de estratificación y en la distribución de las recompensas.

La estructura de la propiedad.

Igual que los Estados Unidos, Japón es una sociedad industrial capitalista. Ello implica que apenas existe propiedad y/o control gubernamental de los principales medios de producción. Pero en el caso de Japón hay algo que hace las cosas un poco más complejas. Las familias que pueden considerarse pertenecientes a la clase alta de Japón, poseen actualmente menos acciones que este mismo tipo de familias de los Estados Unidos. Mientras que en Estados Unidos la mitad del total de las acciones empresariales está controlada por familias e individuos, para Japón es del 25 al 30%.

Recordemos que antes de la Segunda Guerra Mundial la mayoría de las corporaciones de Japón eran propiedad o estaban bajo el control de un ghrupo de empresas de familias distribuidas en zaibatsu.

Las empresas antes controladas por familias siguen existiendo y han reformado parcialmente sus grupos de poderosas corporaciones, pero la propiedad familiar en ellas ya no tiene tanto peso.

La primera razón de que apenas quede propiedad familiar e individual es la ruptura forzosa de los viejos zaibatsu tras la S.G.M. Cuando se les obligó a vender sus acciones para romper estos grupos, quienes únicamente estaban en condiciones de comprarlas eran otras corporaciones. En segundo lugar, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, los altos directivos de las corporaciones no pueden por ley, ser remunerados con opciones de compra de acciones de sus empresas. Po último, cuando en Japón una corporación tiene relaciones comerciales importantes con otra (como proveedor, vendedor al por menor, dador o receptor de préstamos financieros etc.) es normal que se dé la práctica de vender cantidades importantes de acciones a la corporación con la que se mantienen esas relaciones (y viceversa) como muestra de apoyo y de buena voluntad. Uno de los resultados de esta práctica ha sido la formación de los conocidos grupos keiretsu de corporaciones.