sábado, 3 de noviembre de 2012

Estructura Social Contemporánea II – Resúmenes Parte 6


En la asignatura de Estructura Social Contemporánea II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria.  Y como libro de referencia: Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global, (Harold R. Kerbo - McGraw Hill) bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo7) El proceso de legitimación – Eva Gloria Del Riego Eguiluz // Tema 2 (Capítulo 8) T. El sistema de estratificación mundial: dominio y competencia entre naciones del centro - Miguel De Diego Pérez // Tema 3 (Capítulo 9) Estratificacion social en los Estados Unidos – Irene Ibáñez Sánchez // Tema 4 (Capítulo 10) Estratificación social en Japón – José Bargallo Rofes // Tema 5 (Capítulo 11) Estratificación social en Alemania – María Inés Quiles Blanco // Tema 6 (Capítulo 12) Estratificación mundial y globalización: los pobres de la Tierra – Tomás Javier Prieto González

El macroproceso de legitimación: conclusión

El proceso de legitimación en los Estados Unidos no suele llegar a ser lo que entendemos por conspiración por las siguientes razones:

  1. A diferencia de lo que sucede en las sociedades totalitarias, el proceso general de legitimación en los EE.UU. no está planeado de antemano.
  2. Las elites no aceptan un plan general porque suele haber divisiones entre ellas.
  3. El proceso de legitimación no es secreto. La mayoría de la gente no es consciente de él, pero existe la posibilidad de obtener información de lo que están haciendo las organizaciones de elite.

Sería incorrecto suponer que las elites pueden hacer que cualquier cosa parezca legítima a los ojos de los que no pertenecen a ellas. Hay límites, aunque raramente están definidos con claridad y suelen ser cambiantes. Los límites los establecen ciertas fuerzas culturales e históricas que, sin embargo, están sujetas al cambio. Cuando el público parece estar maduro para el cambio, las elites estarán preparadas para introducir los cambios que desean e intentarán que parezca que esos cambios se introducen en beneficio de toda la nación.

No todo lo que hacen las elites necesita ser aceptado como legítimo. La mayoría del público suele no ser consciente de lo que están haciendo las elites. Desde la perspectiva del egoísmo racional, el juego consiste en obtener tanta información del público como sea posible, sobre todo si la información puede ser polémica; y cuando el público presiona para obtener información, proporcionarle la menor información posible.

Incluso teniendo el público conocimiento de una política contra la opinión pública, las elites podrán continuar con esa política si no existe un grupo de interés o movimiento social muy organizado para desafiarla.

La mayoría del público se muestra indiferente ante las cuestiones a menos que perciba que le afectan mucho.

Partiendo de una base psicosociológica de aceptación de la desigualdad en general, el sistema educativo, los medios de masas y determinadas organizaciones que moldean la opinión pueden trabajar para legitimar formas más específicas de desigualdad. El truco de las elites es usar el proceso sociopsicológico de legitimación de manera ventajosa para ellas. Aprenden a aprovecharse de que el público acepta la desigualdad en sentido abstracto para conseguir que se acepte lo que hacen. Normalmente hacen esto consiguiendo que parezca que lo que hacen va en beneficio de que los que no pertenecen a la elite y que sus contribuciones son mayores que las de otros.

También puede darse un proceso de deslegitimación. El proceso de legitimación es un proceso constante que puede debilitarse o invertirse. La legitimación de la desigualdad y la estratificación en general es fácil de mantener; pero, hay al menos cuatro niveles de legitimación, y la deslegitimación en los niveles más bajos de abstracción puede coexistir con la legitimación en un nivel superior.

El desorden puede generar una pérdida de legitimidad porque, al menos durante un cierto periodo de tiempo, las elites tienen la opción de responsabilizar con eficacia del desorden a fuerzas exteriores.