viernes, 30 de noviembre de 2012

Estructura Social Contemporánea II – Resúmenes Parte 31


En la asignatura de Estructura Social Contemporánea II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria.  Y como libro de referencia: Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global, (Harold R. Kerbo - McGraw Hill) bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo7) El proceso de legitimación – Eva Gloria Del Riego Eguiluz // Tema 2 (Capítulo 8) T. El sistema de estratificación mundial: dominio y competencia entre naciones del centro - Miguel De Diego Pérez // Tema 3 (Capítulo 9) Estratificacion social en los Estados Unidos – Irene Ibáñez Sánchez // Tema 4 (Capítulo 10) Estratificación social en Japón – José Bargallo Rofes // Tema 5 (Capítulo 11) Estratificación social en Alemania – María Inés Quiles Blanco // Tema 6 (Capítulo 12) Estratificación mundial y globalización: los pobres de la Tierra – Tomás Javier Prieto González

El Ascenso Del Nazismo.

En este contexto de humillación nacional y desastre económico surgió el nacional-socialismo liderado por Adolf Hitler.

A menudo se supone que los movimientos extremistas, en particular los de derechas, reciben el apoyo de las clases bajas y de los menos instruidos. No necesariamente ha sido así, sociólogos como Hans Gerth indican lo contrario. Entre 1933 y 1935, aunque los simpatizantes del nazismo procedían de todas las clases, la clase trabajadora estaba infrarrepresentada entre los votantes de éste. La mayoría eran jóvenes, empleados de cuello blanco e incluso profesionales.

La clase trabajadora  apoyaba relativamente más al partido socialista y al partido católico de zentrum. Mientras que algunos intelectuales, artistas y profesores de instituto apoyaron el nazismo. Los más partidarios del nazismo  en los primeros años, era la gente que habitaba en pequeñas ciudades o zonas rurales de Alemania.

Henry Turner ha analizado si los ricos y poderosos apoyaron el nazismo, sacando en claro que: el conglomerado militar de Hitler fue muy ventajoso para los ricos capitalistas. La gran corporación industrial AG Farben, por ejemplo mantuvo estrechas relaciones en la preparación armamentística para la guerra y durante la II Guerra Mundial, construyó la fábrica en Auschwitz y produjo el gas para los asesinatos. También otras corporaciones grandes, se beneficiaron de la construcción de material bélico.

Mientras que en otras naciones industriales la brecha entre pobres y ricos se  redujo debido a las reformas liberales en respuesta a la depresión mundial de los años 30, en Alemania la brecha aumento enormemente. Guarda relación con un principio que define el fascismo: movimiento totalitario que favorece a los ricos y a otras elites y en el que los elementos racistas son, en ocasiones, secundarios.

Sin embargo, las familias capitalistas más ricas no apoyaron demasiado a Hitler. En sus primeros años: Tyssen fue el capitalista más destacado que apoyó el nazismo antes de 1933. Otros, como Siemens apoyaron, no con demasiado entusiasmo. La mayoría rebajaron su respaldo cuando estalló la guerra. Ej. Bosh de Ajefarben al final se puso en contra. Y Tyssen fue capturado por los nazis en Francia y enviado a un campo de concentración alemán hasta que acabo la guerra.

La Reconstrucción De La Posguerra

En las consecuencias de la II Guerra Mundial encontramos las semillas de la guerra fría: El objetivo de la URSS para los territorios ocupados era establecer gobiernos comunistas, incluida Alemania del este. Mientras que, la alianza occidental, en especial en la parte occidental de Alemania, estadounidenses, británicos y franceses trabajó para estabilizar y reconstruir la economía alemana con el fin de impedir el desastre que siguió a la I Guerra Mundial y al tratado de Versalles. Harry Truman, presidente de los EEUU, desarrolló el Plan Marshall, con el que ayudó a Alemania con cuantiosos préstamos.

El Japón de la posguerra estuvo mucho más dirigido por los ocupantes estadounidenses que Alemania por la colaboración entre EEUU, Gran Bretaña y Francia. Sin embargo, la ocupación aliada estableció unas directrices para el país.

En el ámbito político, La constitución alemana o Ley Básica estableció una estructura gubernamental no muy diferente a la de EEUU. Institucionalizó un sistema federal, que hoy tiene un gobierno nacional menos centralizado y con más independencia de las regiones que cualquier otro país de Europa. A diferencia de los EEUU, el gobierno tiene más responsabilidad a la hora de establecer las políticas, mientras que la aplicación corresponde a los cuerpos administrativos de las regiones o länder. Igual que en EEUU, la Ley Básica de Alemania creó un sistema judicial federal con capacidad de revisar la legislación.

Lo más específico de la estructura política de la Alemania actual es su sistema parlamentario bicameral, semejante al británico y japonés. Compuesto por el Bundestag, la cámara más poderosa y la que elige al canciller, y el Bundesrat, formado por representantes de los gobiernos de los länder. A diferencia con Japón, los partidos políticos ilegalizados por Hitler, son hoy fuerzas políticas poderosas. Otra diferencia con Japón sería el poder de los sindicatos. Entre las semejanzas encontramos que la burocracia alemana de preguerra apenas cambio tras las reformas de ocupación. Igual que en Japón, muchos políticos y líderes militares fueron expulsados a la calle pero a los viejos burócratas prácticamente no se les toco.

Una Desigualdad Reducida

Una de las tendencias más importantes del periodo de la posguerra, es la reducción de la desigualdad de la renta en Japón y Alemania desde los años 60, mientras que ha aumentado en los EEUU.

En Alemania, la Ley de igualación de las cargas, aprobada en 1952, contribuyó al inicio de esta tendencia. Logrando que la mitad de los activos financieros, se redistribuyeran entre los alemanes que carecían de recursos, en especial entre los huidos de Alemania del este después de la guerra. Los últimos pagos se efectuaron en 1982.

Aunque en menor medida, la disolución de algunas corporaciones importantes por parte del nuevo gobierno alemán contribuyó a la reducción de la desigualdad. Pero realmente se debió más a las leyes laborales y a los sindicatos.

En los años 60, el nivel de vida de la mayoría de los alemanes occidentales aumentó y se redujo la desigualdad de la renta. Esta tendencia se refleja en la tasa de pobreza de Alemania entre 1963 y 1983 (del 5.7% al 2.0%). Pobreza medida como la cantidad  de personas que al año reciben menos del 40% de los ingresos medios.

Cuando cayó el muro de Berlín en 1989, Alemania tenía como Japón, una de las sociedades más igualitarias de las sociedades industriales avanzadas, mientras que los EEUU, presentaba la distribución más desigual  de los ingresos. A pesar de lo que invirtió la Alemania rica tras la unificación en 1989, la diferencia económica es cada vez mayor. Mientras que la Tasa de desempleo en la parte occidental hoy es del 7%, en la oriental es del 18%. Los salarios de Alemania del este son bastante inferiores a los del oeste. Aún así, con la reconstrucción de la parte oriental en los años venideros, lo más probable es que se reduzca el grado de desigualdad.