domingo, 4 de noviembre de 2012

Estructura Social Contemporánea II – Resúmenes Parte 7


En la asignatura de Estructura Social Contemporánea II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria.  Y como libro de referencia: Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global, (Harold R. Kerbo - McGraw Hill) bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo7) El proceso de legitimación – Eva Gloria Del Riego Eguiluz // Tema 2 (Capítulo 8) T. El sistema de estratificación mundial: dominio y competencia entre naciones del centro - Miguel De Diego Pérez // Tema 3 (Capítulo 9) Estratificacion social en los Estados Unidos – Irene Ibáñez Sánchez // Tema 4 (Capítulo 10) Estratificación social en Japón – José Bargallo Rofes // Tema 5 (Capítulo 11) Estratificación social en Alemania – María Inés Quiles Blanco // Tema 6 (Capítulo 12) Estratificación mundial y globalización: los pobres de la Tierra – Tomás Javier Prieto González



Es importante que Japón y otros países asiáticos se están convirtiendo en potencias económicas, sobre todo por cómo lo están consiguiendo. Las tres naciones industriales más grandes a finales del siglo XX, los EE.UU, Japón y Alemania, tienen formas muy diferentes de lo que solíamos entender por capitalismo democrático.

Japón tiene elites más influyentes y homogéneas que ningún otro país, y en muchos sentidos tiene menos democracia que las naciones industriales occidentales. Hay una economía planificada organizada por burócratas del gobierno y una elite corporativa unida en poderosos grupos monopolistas, sin la propiedad familiar privada de los medios de producción que supuestamente es característica del capitalismo.

Alemania es quizá aun más diferente en comparación con los EE.UU. Desde la 2ª G.M. tiene un derecho laboral desarrollado con poderosos consejos de trabajadores en todas las empresas y sindicatos muy fuertes. Todo ello proporciona influencia a los trabajadores alemanes en la dirección y funcionamiento de las empresas, así como en la dirección de la economía en general. La mayoría de los capitalistas estadounidenses nos diría que esta situación no puede crear una economía competitiva poderosa, pero Alemania se reconstruyó con estas leyes laborales y sus poderosos sindicatos hasta llegar a convertirse en la tercera gran potencia económica después de Japón y los EE.UU.

Los EE.UU. son un país capitalista muy peculiar: presentan mucha menos implicación gubernamental en la economía que Japón y Europa, pero hay mucha más propiedad privada de acciones corporativas. En Japón y sobre todo en Europa, los gobiernos poseen grandes % de las corporaciones. En comparación con Europa y Japón las leyes laborales son muy limitadas y los sindicatos sumamente débiles. Los EE.UU. presentan el mayor grado de desigualdad de la renta entre las naciones industriales, mientras los grados de desigualdad de Japón y Alemania figuran entre los más bajos del mundo.

Entre los cambios que presenta el «nuevo orden mundial» algunos serán beneficiosos a la larga para los humanos, p.e. las grandes guerras mundiales del siglo XX han quedado obsoletas. Las dos las provocaron naciones que querían quedarse con tierra y recursos de otros países: Japón, Alemania e Italia creyeron que tenían que hacerse con tierra y recursos de otras regiones del mundo ya controladas por otras potencias coloniales anteriores. Los EE.UU. no tuvieron necesidad de tomar recursos de potencias coloniales anteriores porque podían tomar tierra y recursos de los indios americanos. En una economía mundial de la información y la alta tecnología, las guerras por la tierra y las materias primas, al menos para las naciones económicamente más avanzadas, ya no tienen sentido. Es probable que se intensifique la competencia económica a través de guerras comerciales a gran escala. El conocimiento tecnológico, su aplicación y las formas más eficientes de organización socio-política-económica han adquirido la importancia que antes tenían los tanques. Los sistemas de estratificación social son un aspecto central de estas formas diferentes de organización social. Con seguridad habrá guerras en el futuro del moderno sistema mundial; probablemente relacionadas con el hambre y el grado cada vez mayor de desigualdad en el mundo (el 20% más rico del mundo posee el 85% de la riqueza - el 20% más rico recibe 150 veces la renta del 20% más pobre). Los ricos son más ricos y los pobres más pobres, no sólo en EE.UU., sino también a escala mundial.

Moderno sistema mundial = sistema de poder y de roles económicos desiguales entre naciones, similar a un sistema de estratificación internacional, que se viene desarrollando desde el siglo XVI.

CARACTERÍSTICAS DEL SISTEMA DE ESTRATIFICACIÓN MUNDIAL. No sería hasta después de mediados del siglo XX cuando comenzó a surgir abundante literatura sobre lo que conocemos como el sistema de estratificación mundial. La naturaleza básica del sistema de estratificación mundial comienza con la división internacional del trabajo. A diferencia de la visión tradicional de que los sistemas económicos se corresponden con fronteras nacionales o políticas, una división económica del trabajo atraviesa estas fronteras y agrupa a todos los territorios nacionales dentro de un sistema económico.

 El punto clave es que, una vez que reconocemos que existen relaciones de propiedad capitalista y una división ocupacional del trabajo más allá de las fronteras nacionales, también reconocemos que existe un sistema de estratificación mundial. La unidad de análisis principal ha pasado de ser las clases dentro de las naciones, a las naciones que son como las clases.

Las tres principales posiciones de clase en el sistema de estratificación mundial:

  • Las naciones centrales son semejantes a las clases altas, están económicamente muy diversificadas, son ricas y poderosas (económica y militarmente). Están altamente industrializadas y especializadas en la información, las finanzas y las industrias de servicios, y producen para la exportación bienes manufacturados más que materias primas. También presentan una estructura ocupacional más compleja y menos desigualdad de la renta en comparación con las demás naciones (a excepción de los EE.UU.). Tienen instituciones públicas relativamente más complejas y sólidas, que contribuyen a la dirección de los asuntos económicos interiores y exteriores. Poseen muchos medios para influir en las naciones no centrales, y son relativamente independientes del control exterior; p.e. EE.UU. Alemania y Japón.
  • Las naciones periféricas se asemejan a la clase trabajadora o baja, son las que están económicamente menos diversificadas. Suelen depender de un tipo de actividad económica, p.e. extraer y exportar materias primas a las naciones centrales. Son relativamente pobres desde el punto de vista económico, tienen menor división del trabajo y un nivel alto de desigualdad de la renta. Normalmente existe en ellas un gran abismo entre las elites acaudaladas y las masas de gente pobres. Estas naciones tienen instituciones públicas relativamente débiles y están fuertemente influidas por las naciones extranjeras (tanto económica como militarmente); p.e. Chad, Marruecos.
  • Las naciones semiperiféricas son las que se ubican en una posición intermedia entre el centro y la periferia, como la clase media. Estas son naciones encaminadas hacia la industrialización y una economía diversificada. Mientras son más débiles que las sociedades centrales, están intentando superar su debilidad y no están tan sometidas a la manipulación exterior como las sociedades periféricas; p.e. México, India.

Merece la pena hacer hincapié en que el sistema de estratificación mundial es un tipo de sistema de clases basado en la relación de una nación con las fuerzas mundiales de producción. La posición de clase en el sistema mundial se define con respecto a:

  • El concepto de clase de Marx (propiedad frente a no propiedad de los medios de producción); y
  • El concepto de clase de Weber que, además de la propiedad, acentúa las relaciones de intercambio económico y el nivel de cualificación ocupacional en el proceso de producción.


Las naciones centrales (a través de sus corporaciones más importantes) poseen y controlan los medios de producción del mundo y realizan las tareas de producción de alto nivel (ordenadores, aviones). Las naciones periféricas poseen una porción muy pequeña de los medios de producción del mundo y proporcionan el trabajo menos cualificado. Las materias primas (que se exportan a las naciones centrales para procesarlas como productos acabados). Y las naciones semiperiféricas están en una posición mixta o intermedia en el sistema de producción mundial.

Al igual que un sistema de clases dentro de una nación, las posiciones de clase en relación con el sistema económico mundial generan una distribución desigual de las recompensas o recursos. Las naciones centrales reciben la mayor porción del excedente de producción, mientras las periféricas reciben la menor. Las naciones centrales suelen comprar a bajo precio materias primas y otros productos a las naciones periféricas, mientras les exigen precios altos por sus exportaciones.

Chirot enumera los beneficios más importantes que obtienen las sociedades centrales de su dominación sobre la periferia:

  1. el acceso a una gran cantidad de materias primas;
  2. fuerza de trabajo barata;
  3. enormes ganancias procedentes de inversiones directas de capital;
  4. un mercado para la exportación;
  5. trabajo profesional cualificado debido a la emigración de personas desde las naciones periféricas a las centrales.

Podría parecer (como mantiene la ideología de las naciones centrales) que las naciones periféricas se benefician de esta relación, p.e. obtienen un mercado para sus materias primas, fábricas construidas (y poseídas) por las multinacionales, que proporcionan trabajo a su pueblo. Aunque es posible que las naciones periféricas obtengan ciertos beneficios, la influencia general de la dominación central suele perjudicar el bienestar económico y político de los pueblos de las naciones periféricas, sobre todo a largo plazo (hay diferencias entre las naciones periféricas, en especial entre las asiáticas y las sudamericanas y africanas).