miércoles, 26 de junio de 2013

FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LA POBLACIÓN INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA Parte IV


6.-Análisis comparativo Nupcialidad 2000-2005


Tabla 1 Elaboración propia. Fuente INE.
Quetelet (1796-1874), estadístico belga precursor de la Sociología y, en particular de los usos de la estadística para el análisis de los fenómenos sociales, destacó una singular peculiaridad en la evolución de la nupcialidad comparándola con los fenómenos de la naturaleza. La nupcialidad, como fenómeno demográfico, ha ocupado un lugar secundario en el marco explicativo de la demografía y ello pese a las eferencias directas que Thomas Robert Malthus, padre de la teoría de la población, hiciera del fenómeno. Malthus vio en la nupcialidad el principal freno preventivo al crecimiento exponencial de la población: el retraso en la nupcialidad redundaría en un descenso de la fecundidad al recorta el lapso de años en los que las mujeres pueden tener descendencia.

Gráfico 1. Elaboración propia. Fuente: INE



En España se ha vivido el aumento veloz de las formas de convivencia informales; la pluralización de las formas de vida observables en el aumento de las proporción de hogares unipersonales, de parejas sin hijos y de hogares monoparentales y el incesante aumento del trabajo remunerado de las mujeres (tesis de las alta velocidad). España se sitúa en el contexto europeo aún entre los países con menor pluralidad de formas de convivencia, donde el matrimonio prevalece y donde las familias de un solo ingreso representan más de la mitad de las familias con hijos (tesis de la postmodernización relativa).

El Movimiento Natural de la Población, es la principal fuente de información para el análisis de la nupcialidad ya que en él se recogen las estadísticas de matrimonio que con carácter obligatorio deben quedar inscritas en el Registro Civil. El Censo de Población, y en su defecto, los Padrones Municipales de Habitantes son las fuentes que nos ofrecen datos fundamentales para el estudio de la nupcialidad.



Gráfico 2. Elaboración propia. Fuente: INE.
La traducción de los datos obtenidos para el periodo observado no manifiestan de manera clara un crecimiento o decrecimiento destacable (gráfico 2), es decir, no existe una tendencia que pueda llevar a una conclusión predictiva. En el año 2001 hay un descenso de matrimonios respecto al año 2000, pero crece en los años siguientes (2002 a 2004) para luego descender a una cifra muy similar al año 2001. Solamente en el periodo 2002-2004 hay una tendencia creciente. Obsérvese que en el periodo 2000-2005 no ha disminuido de manera significativa la tasa de nupcialidad como sí lo hará en los años siguientes y provocada como uno de los factores sustantivos, la fuerte crisis económica y de empleo, que evidencia las dificultades singulares del proceso de emancipación en España. Las diferencias entre los varones y las mujeres son insignificantes, aunque siempre es mayor en las mujeres en este periodo.



Gráfico 3. Elaboración propia. Fuente: INE.


En síntesis, y a la luz de los datos para el periodo observado en los indicadores de número de matrimonios, como la tasa por 1.000 habitantes (gráfico 1), invita a avalar que comienza una tendencia (gráfico 3), que junto con el incremento de los nacimientos fuera de la institución matrimonial, hacia una incipiente crisis de la institución: el matrimonio ya no estructura y organiza la vida adulta de la mayoría de los españoles, el matrimonio cohabita con otras formas familiares.