viernes, 7 de junio de 2013

Los nuevos movimientos sociales (1992) Russel J. Dalton y Manfred Kuechler Parte VI


El reto de los nuevos movimientos. Russell J. Dalton, Manfred Kuechler y Wilhem Bürklin (págs 19-45)

El primer capítulo del libro Los nuevos movimientos sociales.- Russel J. Dalton y Manfred Kuechler (compiladores) es una especie de resumen integrador de cada uno de los artículos que los compiladores Dalton y Kuechler decidieron incluir en él, todos los cuales giran en torno al nacimiento de nuevas corrientes de opinión y acción nacidas de la sociedad, al margen de partidos políticos u organizaciones gubernamentales. Para ello, los compiladores de la obra analizan varias perspectivas que nacen a partir de los movimentos estudiantiles de los años 60. La libertad de expresión y los derechos civiles son dos de los pilares sobre los que se asentaron estas nuevas tendencias de opinión y acción. Sobre las inquietudes estudiantiles, procedentes de la segunda mitad del siglo XIX se fue vertebrando un “nuevo estilo de acción política a medida que los ciudadanos adoptaban un estilo más perticipativo frente a los métodos tradicionales de representación”, según citan los autores de este primer capítulo a Barnes, Kasse y a Jennings y Van Diecht.

Por ello, en esta primera aproximación, los autores de la misma, indican que estos movimientos nacen a comienzos de los años 70 del siglo XX en Norteamerica y Europa, para en la actualidad, al menos la actualidad del momento de redacción de esta obra, conformarse como “actores importantes y combativos en la vida política de muchas democracias occidentales”.

En base a estos criterios, se establecen algunas líneas generales de los nuevos movimientos sociales, desde su inicio histórico hasta su puesta en marcha actualizada: éstas son las de los movimientos ambientalistas, feministas y por la paz, influidas en mayor o menor medida por tendencias ideológicas cercanas a la nueva izquierda.

Por lo demás, este primer capítulo repasa la vigencia y permanencia de estos movimientos en los países del norte de América y Europa, buscando en el viejo continente el germen, concretamente en Alemania, de la propia definición de “nuevos movimientos sociales”. Algunos factores político sociales de la segunda mitad del siglo XX en este país desencadenaron la organización no estructurada de los mismo, como por ejemplo la cuestión de misiles de la OTAN, cambios en los movimientos obreros, etc… en América otros factores como la lucha del feminismo o por la paz.

“Los movimientos sociales desafían el orden político contemporáneo en distintos frentes”, y a partir de esta premisa se establece el estudio general sobre el que gira este libro, incluso alguno de sus autores indica que son tan necesarios que de no producirse el orden democrático podría llegar al colapso (Huntington).

El resumen de la obra, implícito en este capítulo introductorio se podría resumir en la cita “Este volumen se centra en este debate hoy en curso acerca del significado de los nuevos movimientos sociales en relación con los fines y con la vida política de las democracias industriales avanzadas. La evolución reciente del movimiento ambientalista moderno, de los grupos feministas y del movimiento por la paz dificulta lograr una perspectiva sobre las implicaciones reales de estos movimientos”, y acaso los capítulos que conforman la obra trate de facilitar el entendimiento de esta perspectiva.

A partir de aquí, este primer capítulo desglosa cada uno de los siguientes, desde los primeros intentos de explicar los movimientos estudiantiles de los años 60 para llegar a explicar que “los nuevos movimientos sociales representan un cambio cualitativo tanto en los fines políticos como en el modelo de representación popular”.

Un primer subcapítulo de esta introducción explica el “contraste entre los nuevos movimientos y los viejos”, haciendo referencia a las diferencias entre idelologías, orígenes, estructura, estilo y finalidades y distinguiendo los nuevos movimientos –estudiantiles, por la paz, feministas, sociales- de los viejos –obreros y campesinos.

En cuanto a la ideología se desprende que los nuevos movimientos trabajan por conseguir mayor atención a los aspectos culturales y a la calidad de vida; en cuanto a la base de apoyo, todo aporta en la circunstancia de que los viejos movimientos sociales nacieron como vehículo para dar voz a aquellos que no la tenían, causa que se extendió a los nuevos. Entre las motivaciones para participar en ellos se desprende que “la opinión generalizada es que las motivaciones de quienes participan en los nuevos movimientos sociales son finalidades ideológicas y la lucha por los bienes colectivos y no un estrecho interés particular”.

En cuanto a las estrcuturas organizativas de estas nuevas tendencias se explica que se basan en sistemas descentralizados, abiertos y marcadamente democráticos; por su parte el estilo político radica en la preferencia de influir en las decisiones políticas a través de presiones y el peso de la opinión pública en lugar del modelo político tradicional, más basado acaso en la dialéctica.


Por lo demás, en esta primera aproximación se recorren los capítulos posteriores, haciendo hincapié, como ya hemos apuntado en los orígenes, convergencia de múltiples factores que dieron  lugar a estas nuevas “mareas”, movimiento por la paz, las mujeres, diferencias concretas entre nuevos y viejos, nuevos partidos políticos y resultados y pronósticos de futuro de estos movimientos.