lunes, 19 de agosto de 2013

Resúmenes Fundamentos de Ciencia Política II: Sistema Político español Parte 8


En la asignatura de Fundamentos de Ciencia Política II: Sistema Político español del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sistema político español de Andrés de Blas Guerrero et alia. UNED 2010. Derechos reservados, sus autores.

1. Aproximación a la historia constitucional y al sistema político español: Tomás Javier Prieto González // 2. Los valores y principios de la Constitución de 1978: Yolanda Díez Suárez // 3. La estructura político-institucional española: Helena Cabal Cuesta - epígrafes 1, 2, 3 y 4 María Jesús Serrano Narváez -Epígrafes 5, 6 y 7 // 4. El Estado Autonómico: Sara González Galan


10. El Constitucionalismo del Sexenio Revolucionario

Se pone de manifiesto la existencia de 3 momentos claves en el mismo:

·      el inicial y más significativo, de 1868 a 1873,
·      el breve experimento de la I República y
·      la reacción autoritaria iniciada a partir del golpe del general Pavía.

El sexenio revolucionario fue como la culminación del periodo político anterior;  el agotamiento del moderantismo y el peso de los “obstáculos tradicionales” (la Corona), límite infranqueable para una alternancia en el poder entre las principales fuerzas políticas liberales. El núcleo del pacto entre progresistas y demócratas será justamente el derrocamiento del Isabel II y la convocatoria de Cortes Constituyentes a través del sufragio universal. El acuerdo de Ostende supondrá la superación de los límites del pronunciamiento clásico en 1868 en tanto hay una coalición de partidos y una organización compleja en la mayor parte de las ciudades.

La mala cosecha de 1867 incidió en primer lugar sobre una periferia que progresivamente abandonaba el cultivo de cereales en provecho de otros cultivos más remuneradores. Los altos precios forzaban a una reducción del consumo que en la España de la época, significaba hambre. Aunque esta crisis no pueda presentarse como desencadenante de un proceso revolucionario protagonizado por la clase política del momento, aporta, sin embrago, un marco a tener en cuenta, especialmente para la comprensión de las manifestaciones populares de la revolución.

El 3 de octubre de 1868 la Junta Revolucionaria de Madrid encargaba al general Serrano la formación de un gobierno provisional. Por decreto se introdujo el sufragio universal con el que se elegirán Cortes Constituyentes en 1868. La labor de estas Cortes y del Gobierno se vería dificultada por la laboriosa búsqueda de una nueva dinastía, cuestión ésta que enfrentó a unionistas y progresistas y que habría que tener bien conocidas repercusiones internas y externas. La firme decisión de progresistas, unionistas y demócratas moderados, los “cimbrios”, a favor de la institución monárquica, supuso la entronización de D. Amadeo de Saboya con notable retraso a la aprobación del texto de 1869 y sin el apoyo de sectores importantes de la coalición. A partir de este momento, y bajo el impacto de la desaparición de Prim, se concretó el cisma dentro del progresismo, dividido entre los radicales de Ruiz Zorrilla y los moderados de Sagasta. Las elecciones realizadas por Sagasta en el mismo año reforzaron la presencia del progresismo moderado.

El resultante  gobierno Sagasta dio paso al gobierno de Serrano de mayo de 1872. La negativa de Amadeo O a la suspensión de garantías constitucionales supuso al tiempo la retirada de Serrano, la concesión del decreto de disolución a Ruiz de Zorrila y la separación ahora del rey de los unionistas. Amadeo I dimitió.

Esta dimisión real supondría la proclamación de la I República. Se convocó una Asamblea Nacional. Al fin, la inconstitucional Asamblea Nacional, ignorado el proceso de reforma constitucionalmente previsto, decidió la sustitución de la forma de gobierno monárquica por la republicana. Se inicia así la “revolución en la revolución”: un experimento republicano en medio del abstencionismo de las fuerzas monárquicas, el levantamiento carlista, el fraccionamiento de los propios republicanos y el estallido cantonalista. El golpe del general Pavía de enero de 1847, quizá la primera intervención del Ejército como institución en la vida política española ponía fin a tan inestable periodo.

El fracaso a un nivel más general del régimen democrático. El movimiento pendular de la burguesía auguraba de pronto su claro repliegue conservador. Los residuos del Antiguo Régimen, se aprestarían a un proceso de reconquista política y social. El resultado sería el camino a la Restauración que podría al fin, mantener no sin algunos retrocesos iniciales, el camino de nuestra revolución liberal.